El hallazgo de bolsas con material médico en El Challao expuso graves irregularidades en el manejo de desechos sanitarios. Autoridades provinciales y municipales iniciaron actuaciones para determinar responsabilidades y aplicar sanciones ejemplificadoras.
El hallazgo de residuos patogénicos en plena vía pública generó alarma en Las Heras y abrió una investigación que apunta directamente a una clínica privada de Godoy Cruz. Bolsas con jeringas, algodones ensangrentados, cofias quirúrgicas y recetas médicas fueron encontradas en la rotonda de El Challao, un sector de alta circulación y recreación, lo que derivó en la intervención inmediata de las autoridades sanitarias.
Personal municipal detectó el material esparcido y activó el protocolo de bioseguridad, trasladando los restos al Hospital Lagomaggiore para su disposición segura. Al mismo tiempo, se labró un acta administrativa y se notificó al Ministerio de Salud, que ahora busca establecer si la clínica señalada en los recetarios cuenta con habilitación para el manejo de residuos médicos y si incumplió las normativas vigentes.
El intendente Francisco Lo Presti calificó el episodio como “inadmisible” y advirtió que quienes contaminen deberán hacerse cargo de las consecuencias. “No podemos permitir que se arrojen restos médicos en espacios donde circulan familias y niños. Es un riesgo directo para la salud pública”, afirmó. Desde la Dirección de Ambiente se indicó que el lugar podría haber sido utilizado de manera habitual para el descarte ilegal, lo que agrava la situación.
La investigación se centra en determinar responsabilidades y aplicar sanciones administrativas. No se descarta que el caso avance hacia la justicia penal, ya que el Código Penal argentino contempla este tipo de conductas como delitos contra la salud pública. El hecho expone una problemática recurrente: el manejo indebido de residuos médicos en ámbitos urbanos, que deben ser tratados bajo estrictos protocolos de bioseguridad.
El impacto ambiental y sanitario es evidente. La exposición de vecinos a material infeccioso en un espacio público representa un riesgo de contagio y contaminación. Mientras tanto, las autoridades trabajan para esclarecer lo ocurrido y evitar que hechos de esta magnitud vuelvan a repetirse.