La institución decidió avanzar con una medida estricta para reducir distracciones y mejorar el bienestar estudiantil, en línea con una tendencia que crece en escuelas de la provincia y del mundo.
Cada vez más las escuelas de Mendoza que están avanzando con restricciones al uso de celulares dentro del aula y durante la jornada escolar. La medida, que ya se aplica en varias instituciones del país, busca frenar el impacto del uso excesivo de los dispositivos móviles en la atención, el rendimiento académico y la salud emocional de los adolescentes.
En este contexto, el colegio San Nicolás confirmó que implementará una prohibición total del celular para los estudiantes de secundaria a partir del ciclo lectivo 2026.
Una decisión que apunta a recuperar la atención de los estudiantes
Desde la institución explicaron que la resolución se debe a la “creciente preocupación por el uso desmedido del celular y sus efectos en la concentración y el bienestar emocional”. La medida se aplicará durante toda la permanencia del alumno en el establecimiento: clases, recreos y actividades dentro del edificio.
Ramiro Pontis, director del Nivel Secundario, sostuvo que el uso del celular “ha llegado a un punto que perjudica seriamente a los adolescentes” y que como colegio “era necesario intervenir”.
“Está comprobado que el uso excesivo del celular dificulta la atención, interrumpe la concentración y aumenta los niveles de ansiedad”, remarcó.
Acompañamiento familiar y una tendencia en expansión
Pontis también pidió a los padres acompañar la decisión y replicarla en el ámbito familiar. “Sabemos que es una herramienta útil, pero cuando su uso se descontrola aparecen problemas, desde el exceso en redes sociales hasta juegos online que los mantienen atrapados”, advirtió.
La iniciativa del colegio San Nicolás, la institución bilingüe ubicada en Chacras de Coria, Luján de Cuyo, se suma a una tendencia global que promueve entornos educativos libres de distracciones tecnológicas. Cada vez más escuelas en distintos países están aplicando políticas similares para recuperar la atención plena, fortalecer los vínculos presenciales y promover un desarrollo emocional más equilibrado.
Desde la institución destacaron que el propósito es “revalorizar el tiempo escolar como un espacio dedicado al aprendizaje, la convivencia y el desarrollo integral de los estudiantes”.