La niña mendocina de 12 años recibió el trasplante que esperaba desde hacía más de cuatro meses. Tras una evolución favorable, dejó la terapia intensiva y continúa su recuperación en una sala común.
Emilia Troncoso, la niña mendocina que durante más de 130 días esperó un corazón compatible, continúa avanzando en su recuperación después del trasplante cardíaco.
La intervención se realizó a comienzos de septiembre en el Hospital Italiano de Buenos Aires y, desde entonces, la familia fue compartiendo distintas novedades sobre su evolución.
Ahora, Emi dio un nuevo paso: dejó la terapia intensiva y pasó a una sala común. La noticia fue compartida a través de las redes sociales junto con una fotografía de la niña, donde se la puede ver sonriente y con la camiseta de Andes Talleres.
“Con esta foto que elegí les cuento no solo que mi recuperación viene muy bien, sino que después de tantos días en terapia (que supo ser mi hogar) ¡me mudo a sala común!”, expresó Emi en el mensaje publicado junto a la imagen.
La publicación también destacó el acompañamiento que recibió durante los meses de internación y celebró este nuevo avance en el proceso de recuperación.
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Emilia, de 12 años, juega al básquet en Andes Talleres y permaneció internada en Buenos Aires durante más de cuatro meses mientras esperaba un trasplante de corazón. Durante ese período atravesó distintas etapas de tratamiento y llegó a permanecer conectada a un ECMO, antes de continuar con asistencia mediante un dispositivo Berlin Heart.
A comienzos de septiembre apareció el corazón compatible que tanto esperaba la familia. Emi ingresó al quirófano el 7 de septiembre y la cirugía se extendió durante unas ocho horas. El procedimiento terminó con resultado favorable y, horas después, la niña despertó con el nuevo corazón funcionando.
Desde entonces, sus padres fueron informando sobre los avances del postoperatorio. En los primeros días, Emi permaneció en terapia intensiva bajo seguimiento médico y comenzó progresivamente a reducir la sedación.
Ahora, con su traslado a una sala común, Emi inicia otra etapa de su recuperación, después de dejar atrás los meses de internación y la espera por un nuevo corazón.