La mendocina recibió un nuevo corazón después de más de 130 días de espera. Cristian Troncoso destacó la evolución de su hija, agradeció al equipo médico y habló del apoyo que recibió la familia durante todo el proceso.
Emilia Troncoso atraviesa una nueva etapa después de haber recibido el trasplante de corazón que esperaba desde hacía más de cuatro meses. La mendocina permanecía internada en Buenos Aires mientras aguardaba un órgano compatible y ahora comenzó su recuperación después de la intervención.
Cristian Troncoso, su papá, contó que Emilia se encuentra bien y habló sobre su evolución. “Emilia la verdad que se encuentra bastante bien”, explicó. Según relató, los profesionales le señalaron que está evolucionando rápidamente después de la cirugía.
Cristian también destacó el trabajo del equipo médico que acompañó a su hija durante todo el proceso y agradeció la atención que recibió desde su llegada al centro de salud hasta esta nueva etapa posterior al trasplante.
El papá de Emilia contó además que uno de los médicos le explicó que llegar bien preparada a una operación puede favorecer una recuperación más rápida. En el caso de su hija, fueron muchos meses de tratamiento y preparación antes de que finalmente apareciera el corazón que necesitaba.
La llegada del órgano puso fin a una espera que se había extendido durante más de 130 días. Durante ese tiempo, Emilia permaneció internada en Buenos Aires y necesitó asistencia mecánica mientras aguardaba un donante compatible.
Para la familia fueron meses marcados por la incertidumbre y por la necesidad de permanecer lejos de Mendoza. Cristian reconoció que, con el paso de los días, las expectativas se volvían cada vez más difíciles de sostener. A pesar de eso, explicó que también fue importante que Emilia pudiera afrontar la cirugía con la preparación necesaria.
Finalmente, el corazón apareció y Emilia pudo acceder al trasplante. Después de la operación, comenzó una nueva etapa en la que los controles médicos y la recuperación ocupan el centro de la atención.
Para su familia, el resultado de tantos meses de espera tiene un significado enorme.
“La felicidad de que ella pueda seguir viviendo es inmensa”, expresó Cristian.
Durante todo el proceso, Cristian y su esposa permanecieron cerca de Emilia. El papá contó que la familia intentó acompañarla de la misma manera que lo había hecho durante los meses anteriores.
Pero además del círculo familiar, hubo una gran cantidad de personas que estuvieron pendientes de la situación de la joven desde Mendoza.
Cristian mencionó especialmente al club, a sus vecinos, a conocidos y también a personas que, sin conocer personalmente a la familia, se comunicaron para enviarles mensajes de apoyo.
“Nos aferramos a la gente de Mendoza, a todos los conocidos, el club principalmente, y a lo que más nos aferramos es a la fe”, contó.
La fe también ocupó un lugar importante durante esos meses. El papá de Emilia relató que cerca del lugar donde permanecían había una pequeña capilla a la que su esposa concurría todas las mañanas. Para la familia, ese espacio se convirtió en uno de los apoyos para atravesar la larga espera.
Durante la internación, las amigas de Emilia también buscaron acompañarla. Le enviaron videos con mensajes de aliento que la joven pudo ver después de la operación. Cristian explicó que no pudo verlos inmediatamente debido a la sedación y al estado en el que se encontraba durante los primeros días de recuperación pero, cuando finalmente pudo hacerlo, se emocionó.
“Son sus amigas, es su gente, es lo que ella vive todos los días”, explicó su papá.
Además del cariño por sus amigas, Cristian señaló que también está presente el hecho de extrañar a las personas con las que Emilia comparte su vida cotidiana en Mendoza.
Después de haber vivido en primera persona la espera de un órgano para su hija, Cristian también quiso destacar la importancia de la donación y explicó que durante todo este tiempo la familia buscó conocer mejor cómo funciona la donación de órganos y transmitir ese mensaje a otras personas.
“Hay muchas veces que uno no conoce, entonces no entiende el verdadero significado de todo esto”, señaló.
Su experiencia también cambió su propia mirada sobre la donación. “Donar sangre y donar órganos es, yo que lo he vivido acá adentro, uno de los gestos de amor más lindos que puede haber”, afirmó.