Con equipos en toda la provincia y una línea gratuita disponible las 24 horas, el sistema busca detectar, contener y actuar frente a situaciones que muchas veces permanecen ocultas.
Un niño de menos de dos años murió en el Hospital Pediátrico Humberto Notti, luego de permanecer internado en estado crítico por presunto maltrato infantil.
El menor había ingresado días antes con traumatismos y compromiso neurológico severo. Por el hecho, su padrastro fue imputado inicialmente por intento de homicidio, aunque tras el fallecimiento la causa podría agravarse.
Desde el Ministerio de Salud recordaron que la provincia cuenta con un programa específico para abordar situaciones de violencia contra niños, niñas y adolescentes.
La directora del programa, Rosario Chahla, explicó que se trata de una red dependiente de la Dirección de Maternidad e Infancias que funciona con equipos interdisciplinarios distribuidos en todo el territorio.
Actualmente hay equipos en hospitales y centros de salud de la red pública, lo que permite que la atención esté disponible en todos los departamentos. “Son equipos que realizan diagnóstico, tratamiento y articulan con la Justicia y los sistemas de protección”, indicó.
Las situaciones de maltrato suelen ser advertidas en centros de salud, guardias hospitalarias o instituciones educativas, que activan protocolos específicos. En muchos casos, la detección se produce en el ámbito escolar, donde intervienen adultos que pueden advertir señales de alerta. “Los niños más pequeños tienen más dificultades para expresar lo que les pasa, mientras que en la escuela aparecen referentes que pueden escuchar y advertir señales”, explicó Chahla.
Además, remarcó que se trata de una problemática compleja: “La violencia contra niños, niñas y adolescentes es muy compleja y multidimensional”.
Datos oficiales del programa indican que durante 2025 se registraron más de 4.600 situaciones con diagnóstico confirmado de violencia infantil en Mendoza.
Los registros muestran que:
- cerca del 45% corresponden a violencia física
- alrededor del 33% a violencia sexual
- el resto incluye violencia psicológica y negligencia grave
Desde el programa señalaron que la mayoría de los casos ocurre dentro del entorno familiar, lo que dificulta su detección temprana. “El aumento de las cifras tiene que ver con que hoy se detecta y se denuncia más, no necesariamente con que haya más hechos”, aclaró la funcionaria.
El 57% de las denuncias corresponde a niñas y adolescentes mujeres, mientras que el 42% involucra a varones.
En cuanto a la edad, los casos se concentran principalmente entre los 5 y 9 años y también muestran un incremento entre los 10 y 14, etapas vinculadas a la escolarización.
Uno de los principales canales para dar aviso es la línea 102, gratuita, anónima y disponible las 24 horas durante todo el año.
Permite realizar denuncias, pedir asesoramiento y recibir contención por parte de profesionales especializados. “Si una persona toma conocimiento de una situación de violencia, debe actuar y no mirar hacia otro lado, ya que muchas veces esto puede significar salvar una vida”, sostuvo Chahla.
Desde el Ministerio insistieron en que ante cualquier sospecha o indicio, la recomendación es comunicarse y activar el sistema de protección.