Gimnasia venció a Deportivo Madryn por penales y se consagró campeón de la Primera Nacional.
Gimnasia y Esgrima de Mendoza finalmente logró el ansiado ascenso a la Primera División. Así se consagran campeones de la Primera Nacional y regresan a la máxima categoría después de 41 años.
En una final vibrante disputada en la cancha de Platense, el Lobo igualó 1 a 1 frente a Deportivo Madryn en los 120 minutos y se impuso 3 a 0 en la tanda de penales, con César Rigamonti como figura decisiva.
Desde el arranque, el Lobo mostró su intención de ir por todo. A los tres minutos, Imanol González había abierto el marcador, pero el gol fue anulado por una mano previa. Pese al golpe, los dirigidos por Ariel Broggi siguieron dominando el juego, y cerca del final del primer tiempo volvieron a gritar un gol que tampoco valió, esta vez de Nicolás Romano, el árbitro cobró fuera de juego.
Deportivo Madryn logró equilibrar el partido y a los 30 minutos del segundo tiempo se puso en ventaja con un cabezazo de Facundo Silba, que sorprendió a la defensa mendocina.
Cuando parecía que todo estaba perdido, una mano en el área del conjunto patagónico le dio una última vida al Lobo. Luciano Cingolani remató desde afuera y el balón dio en el brazo de un defensor de Madryn. Facundo Lencioni se hizo cargo del penal y marcó el empate que llevó el partido al alargue.
Durante el tiempo extra, Gimnasia generó varias chances para ganar, pero el arquero Yair Bonnín se convirtió en una muralla que mantuvo con vida a Madryn hasta los penales.
En la definición, apareció la figura de la noche: César Rigamonti. El arquero del Lobo atajó los tres penales ejecutados por Madryn y desató la locura en todo Mendoza.
Con esta actuación, Gimnasia y Esgrima selló su ascenso a la máxima categoría del fútbol argentino y cumplió un sueño que su hinchada venía esperando desde hace años.