Luego de 41 años en cautiverio, el tortugo Jorge fue liberado frente a las costas de Mar del Plata. Ya recorrió más de 500 kilómetros, se encuentra frente a Piriápolis y avanza hacia su hábitat natural en las costas brasileñas, según informaron las biólogas que lo monitorean.
Luego de haber pasado 41 años en cautiverio, el tortugo Jorge fue liberado en el mar el pasado 11 de abril frente a las costas de Mar del Plata. A dos semanas del esperado regreso a su hábitat natural, especialistas confirmaron que ya recorrió más de 500 kilómetros y actualmente se encuentra frente a las costas uruguayas, en la zona de Piriápolis.
La información fue brindada por el intendente de Mendoza, Ulpiano Suarez, en una comunicación oficial donde participaron las biólogas Mariela Dassis y Laura Prosdocimi, quienes llevan adelante el monitoreo satelital del animal.
Según detallaron, el comportamiento de Jorge es el esperado: recorre entre 70 y 80 kilómetros diarios, se alimenta en zonas específicas y busca corrientes cálidas que lo ayuden a llegar a su supuesto lugar de origen, en las costas de Salvador de Bahía, en Brasil.
El caso del tortugo Jorge es emblemático. Fue hallado herido en 1984 cerca de Bahía Blanca por un grupo de pescadores y, desde entonces, vivió en el Acuario Municipal de la Ciudad de Mendoza, en un estanque con agua de mar artificial. En 2022, fue trasladado al Centro de Rehabilitación de Fauna Marina Aquarium (CRFMA), en Mar del Plata, donde comenzó su proceso de recuperación para el regreso al océano.
Con el cierre del acuario anunciado este año, especialistas del CRFMA consideraron que Jorge ya estaba listo para reintegrarse a la vida marina.
A pesar del buen pronóstico, Jorge enfrenta amenazas naturales y humanas: plásticos, contaminación, interacción con embarcaciones y redes de pesca, entre otros riesgos. Por eso, su seguimiento se realiza en tiempo real mediante un rastreador satelital, tecnología clave para evaluar su adaptación durante los próximos 4 a 8 meses.
Los especialistas advierten que podría haber contingencias —como colisiones con objetos contundentes— que afecten la señal del dispositivo. Sin embargo, hasta el momento, Jorge muestra signos de una reinserción exitosa.
“El comportamiento es normal y propio de la especie. Está orientado y con dirección hacia el norte, lo que representa una excelente noticia”, afirmó Suarez.