La joven artista plástica fue asesinada en su casa de la sexta sección el 16 de julio de 2022. Hoy comenzaron los alegatos y un jurado popular decidirá la responsabilidad del único detenido.
Este lunes se llevaron a cabo los alegatos en el juicio por el femicidio de la arquitecta y artista visual oriunda de Buenos Aires, María Pía Persia. Un jurado popular determinará la responsabilidad del único acusado, el albañil Francisco Benjamín Pinavaria quien en aquel momento estaba trabajando en la casa de la mujer. El mismo se encuentra imputado por homicidio criminis causa en contexto de violencia de género.
María Pía Persia fue asesinada el 16 de julio en un depósito dentro de su casa ubicada en la sexta sección. La arquitecta y artista de 49 años fue golpeada y estrangulada con su propia campera, según lo pudieron comprobar las pericias.
Este viernes fueron seleccionados 12 ciudadanos que componen el jurado popular y van a determinar la responsabilidad del único acusado que tiene la causa. Se trata de Francisco Benjamín Pinavaria, un albañil de 23 años que en el momento del crimen se encontraba realizando refacciones en el domicilio de la víctima en la sexta sección.
Según declararon desde la fiscalía, las pruebas en su contra son contundentes. Los abogados de la víctima también apuntaron a las pruebas que incluyen las cámaras de seguridad donde se pudo ubicar al acusado el mismo día del asesinato en las inmediaciones de la casa. Además, su ADN fue hallado en la prenda con la que Persia fue estrangulada.
La causa tiene 20 testigos que darán su declaración los próximos días durante el juicio que presencia los padres e hijos de la víctima que se encuentran en la provincia para el mismo. Según aclararon las autoridades judiciales, se espera que el veredicto se dé el próximo jueves.
Cómo fue el crimen de María Pía Persia
La muerte de la artista plástica María Pía Persia, ocurrida el sábado 16 de julio en una casa de la calle Joaquín V. González, conmocionó al país entero. La arquitecta de 49 años, oriunda de Buenos Aires, se había radicado en Mendoza hacía poco.
Cuando se conoció el primer informe preliminar de la autopsia, se pudo determinar que Persia murió a causa de un estrangulamiento. La hipótesis del suicidio se cayó al analizar las cámaras de seguridad de la zona y descubrir que antes de que encontraran su cuerpo sin vida, el hombre señalado como el único acusado había ingresado a la vivienda.
Persia fue hallada sin vida ese sábado cuando un albañil, que en aquel entonces trabajaba en su casa, fue hasta la vivienda y como ella no lo atendió, por segundo día consecutivo, se alarmó y decidió entrar, ya que tenía la llave. Al recorrer la vivienda, la halló boca abajo en el baño e inmediatamente llamó a la Policía.
Este hombre dijo que la vio por última vez el miércoles. El jueves fue un colega suyo a trabajar y cuando él volvió el viernes, la mujer no le abrió la puerta, por lo que él decidió irse. La mañana del sábado acudió nuevamente a la vivienda y, como una vez más, no le abrió, entró y la halló sin vida e inmediatamente alertó a la Policía.