Tras conocerse la aprobación por parte del Senado para que la minera San Jorge pueda extraer cobre los manifestantes reunidos en la Plaza Independencia se mostraron en contra de los legisladores.
La jornada en el microcentro de Mendoza estuvo marcada por la expectativa y la tensión. Desde temprano, grupos de manifestantes se concentraron en las inmediaciones de la Legislatura para seguir de cerca el debate sobre el proyecto San Jorge, considerado clave en la política minera provincial.
Las primeras reacciones fueron de tranquilidad y organización. Los manifestantes se mantuvieron detrás de los vallados dispuestos por la policía, entonaron cánticos y desplegaron pancartas, pero evitaron enfrentamientos o incidentes. Incluso cuando se conoció la aprobación de la ley, la protesta se mantuvo en un tono pacífico.
En ese momento, algunos manifestantes rociaron con agua el vallado policial, mojando a los uniformados que se encontraban en la primera línea de contención. El gesto, aunque desafiante, se dio en un clima sin violencia y fue más una expresión simbólica de rechazo que un intento de agresión.
Las consignas más repetidas giraron en torno a la defensa del agua y el rechazo a la megaminería. “El agua vale más que el cobre”, fue una de las frases que se escuchó con fuerza, reflejando la preocupación ciudadana por el impacto ambiental del proyecto. La movilización mostró un rechazo firme pero pacífico, con un tono que buscó visibilizar la disconformidad sin caer en la violencia.
El operativo de seguridad incluyó cortes de calles y desvíos de colectivos en el microcentro, lo que generó algunas demoras en el tránsito. Sin embargo, la presencia policial logró contener la protesta sin necesidad de intervenciones mayores. La imagen que quedó fue la de una ciudadanía movilizada, pero con un comportamiento que priorizó la calma y la expresión simbólica.
Finalmente, la ley que habilita el proyecto San Jorge fue aprobada en el Senado provincial con 27 votos a favor, 6 en contra y 1 abstención.