Tato Gómez, reconocido por seguir a la Selección Argentina en los Mundiales, contó cómo logró superar los primeros controles del estadio en Estados Unidos en el partido contra Inglaterra cuando no pudo pagar una entrada que costaba hasta 5.000 dólares.
Tato Gómez, uno de los hinchas argentinos más conocidos por acompañar a la Selección en distintos Mundiales, sorprendió al contar la estrategia que utilizó para ingresar al estadio donde Argentina enfrentó a Inglaterra por las semifinales del Mundial 2026.
Según relató, no tenía entrada y los precios de la reventa eran imposibles de afrontar. “La entrada valía 4.000 o 5.000 dólares. No los tengo, no podía pagar”, explicó.
El hincha aseguró que estaba decidido a presenciar ese partido y que incluso había regresado desde Buenos Aires porque sentía que no podía perderse un encuentro tan importante. “Estaba desesperado. No podía pasar ningún molinete. Me senté y me dije: ‘Tato, pensá, pensá’. Empecé a mirar cómo entraba la gente y cómo eran los controles”, recordó.
Mientras observaba el ingreso de los espectadores, notó que el personal de seguridad revisaba los tickets de todos los asistentes, pero que el procedimiento parecía ser menos estricto con las familias que llevaban bebés.
Fue entonces cuando decidió acercarse a una pareja argentina que estaba por ingresar con una beba de unos seis meses.
“Le dije al matrimonio: ‘Por favor, ¿me dejan hacerle upa al bebé?’. La mamá me respondió que no tocara a su hija, pero seguí hablando con el papá y le expliqué que solo necesitaba tenerla en brazos para pasar el primer control“, contó.
Finalmente, el hombre aceptó prestarle a la beba por unos segundos. Gómez pasó por los molinetes mostrando desde su celular la imagen de un ticket que, en realidad, no era válido.
“Ellos tenían entrada y yo mostraba una foto de un ticket. Siempre miran si el código gira o funciona. Como iba con la bebé en brazos, me puse los anteojos de leer, me saqué el piluso y parecía un señor. Cuando venís con un bebé se relajan”, relató.
La maniobra le permitió atravesar los primeros controles. Antes del último acceso devolvió la beba a sus padres y continuó solo. “En el último control estaban dos ingleses. Ahí ya había dejado a la bebé y me sumé como en un trencito“, explicó.
Gómez también cuestionó los elevados valores de la reventa de entradas durante el Mundial y sostuvo que muchos argentinos quedan afuera por los precios. “Vienen árabes, hindúes y gente de otros países que puede pagar cualquier precio porque tienen otro sueldo. Nosotros no podemos pagar lo que piden”, concluyó.