La historia de Lili conmueve a Mendoza. Vivió durante años en situación de calle junto a sus perros y, tras su fallecimiento, una iniciativa solidaria busca cumplir una voluntad que compartió antes de morir.
Lili vivió durante más de siete años en situación de calle en Mendoza, pero nunca se separó de sus perros. Incluso en medio de las dificultades, las bajas temperaturas y las condiciones más adversas, permaneció junto a sus fieles compañeros. Tras su fallecimiento, el refugio Ángeles de Cuatro Patas inició una campaña solidaria para cumplir su último deseo: reunir el dinero necesario para su cremación.
Antes de quedar en situación de calle, Lili vivía con su pareja en Luján de Cuyo. Según relataron desde el refugio Ángeles de Cuatro Patas, hace más de siete años se quedaron sin vivienda y comenzaron a vivir en la vía pública.
Durante todo ese tiempo, Lili se negó a separarse de sus perros. Desde el refugio contaron que recibió ofrecimientos de alojamiento o refugios, pero esas alternativas implicaban dejar a sus animales, algo que no estaba dispuesta a hacer.
Así, compartió con ellos las lluvias, las nevadas, el viento Zonda y las temperaturas extremas. Su compromiso con los animales también iba más allá de sus propias mascotas: según quienes la conocieron, siempre intentaba ayudar a otros perros que necesitaban asistencia, incluso cuando sus recursos eran limitados.
En distintos puntos del centro mendocino, en las inmediaciones del Hospital Central, en diferentes bancos e iglesias, era posible encontrar a Lili acompañada siempre por sus animales.
En mayo de este año, y en medio de una ola de frío que amenazaba la provincia, un vecino les prestó un auto para que pudieran dormir por lo menos resguardados en un refugio improvisado.
Ahí se refugiaron, se acomodaron como pudieron junto a 5 perros. Los vecinos de la zona no dudaron ni un minuto en ayudarlos, “Son gente limpia, educada y cuidan muchísimo a los animales”, expresaron en aquel momento en una entrevista con Noticiero 9.
Sin embargo, ese mismo invierno Liliana fue internada en el Hospital Central debido a problemas hepáticos que se agravaron por una neumonía.
Ángeles de Cuatro Patas quedó al cuidado de sus perros
Cuando Lili fue internada, dejó a sus perros al cuidado de Ángeles de Cuatro Patas, cuyos integrantes la habían acompañado y ayudado dentro de sus posibilidades.
Desde la organización señalaron que sus animales no quedaron solos y que continúan bajo su cuidado. La historia de la mujer también estuvo atravesada por las críticas que recibió mientras vivía en la calle con sus mascotas. En una publicación, recordaron los cuestionamientos que enfrentaba y destacó que pocas personas se acercaban a preguntarle por su situación o a ofrecerle ayuda.
El último deseo de Lili
Durante una de las conversaciones que mantuvo con integrantes del refugio mientras estaba internada, Lili les expresó que quería ser cremada cuando falleciera.
Tras su muerte, desde Ángeles de Cuatro Patas decidieron impulsar una campaña para cumplir esa voluntad. Sin embargo, explicaron que no cuentan con los recursos económicos necesarios para afrontar el gasto y apelaron a la solidaridad de quienes quieran colaborar.
El objetivo es reunir $400.000 para pagar la cremación y darle cumplimiento al deseo que Lili había compartido con ellos.
Quienes quieran ayudar a cubrir los gastos de cremación pueden realizar una transferencia al alias difundido por el refugio.
Alias: CONGO.DIARIO.SAL