Un video viral expuso el impactante deterioro de la Laguna del Viborón, un humedal ubicado a pocos kilómetros de la Ciudad de Mendoza. Lo que supo ser un espacio clave para la fauna, la flora y la recreación hoy aparece completamente seco, afectado por la sequía, la desertificación y el desvío de aguas.
A media hora de viaje desde la Ciudad de Mendoza, se encuentra la Laguna del Viborón, lo que solía ser un espejo de agua que pertenecía a una reserva natural. Sin embargo, un mendocino compartió en sus redes sociales cómo luce el desolador paisaje que dejó la sequía y la desertificación del humedal y sorprendió a muchos mendocinos.
Un video se viralizó en las redes sociales. Se trataba de un mendocino que decidió viajar hasta el departamento de Maipú para mostrar cómo luce en la actualidad lo que alguna vez fue un lugar de pesca, una laguna para la conserva de animales y fauna, pero que hoy en día está completamente seca.
La Laguna del Viborón se encuentra ubicada en el departamento de Maipú, en el límite con Guaymallén, muy cerca de donde empieza el departamento de Lavalle. El Viborón formaba parte del sistema de las Lagunas de Guanacache con el Arroyo Leyes que, año tras año, fueron desapareciendo.
“Hoy la laguna que está en Maipú está seca, olvidada y abandonada. Víctima de la sequía y de la falta de cuidado”, relató el usuario de TikTok @eljoni_ok a través de su cuenta y agregó: “¿Cómo vamos a perder un lugar así?”.
El joven contó que, según el testimonio de los vecinos, “ese lugar lo dejaron secar porque desviaron las aguas a otros lugares”.
La laguna no es natural, sino que estaba diseñada para que funcionara a modo de alud o tapón; garantiza un nivel máximo de agua. Sin embargo, ante la escasez de agua, se le dio otros usos prioritarios, por lo que desde Irrigación desviaron el camino y no llegó más a ese sitio.
El video despertó sentimientos y opiniones cruzadas entre los mendocinos; algunos señalaron que su estado actual se debía a la “mala administración”, y otras personas que la habían visitado en sus años de esplendor no podían creer el estado actual. “Ahí vivíamos pescando con mi primo, vivimos buenos momentos”, relataron.