Desde el Cañón de Mar del Plata, a casi 4.000 metros de profundidad, investigadores argentinos del Conicet transmiten paisajes vírgenes y especies desconocidas del Atlántico Sur en alta definición.
En un hecho inédito para la ciencia argentina, investigadores del CONICET exploran el fondo del Cañón Submarino de Mar del Plata y lo muestran en vivo al público general. La campaña, realizada en colaboración con el Schmidt Ocean Institute, utiliza el vehículo ROV SuBastian, operado remotamente, para transmitir imágenes en ultra alta definición desde casi 4.000 metros de profundidad.
“Estos ambientes son tan lejanos que parecen de otro planeta, pero su salud impacta directamente en nuestra vida cotidiana”, explica el biólogo Daniel Lauretta, jefe científico de la misión Oasis Submarinos del Cañón de Mar del Plata, que también cuenta con la participación de expertos del MACN, IBIOMAR, IIMyC, CADIC e IBBEA.
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El objetivo es estudiar la biodiversidad bentónica —las especies que habitan los fondos oceánicos—, recolectar ADN ambiental, detectar microplásticos y comprender la dinámica de los sedimentos. Según la doctora Alexandra Sapoznikow, especialista en ecología marina, “estos oasis submarinos nos revelan qué especies sobreviven en condiciones extremas y qué podemos aprender de su resiliencia”.
Durante las primeras inmersiones se detectaron corales de profundidad, esponjas gigantes y peces no registrados previamente en aguas argentinas. Los científicos también observaron estructuras geológicas singulares, potencialmente sensibles al cambio climático y a la pesca de arrastre.
La transmisión está disponible hasta el 10 de agosto en el canal de YouTube del Schmidt Ocean Institute. Cada jornada de exploración dura varias horas y cuenta con explicaciones en vivo de los especialistas. “Es como tener una ventana directa al corazón del océano”, señala Lauretta.
Más allá del hallazgo científico, la expedición busca generar conciencia pública sobre la importancia de preservar estos ecosistemas invisibles. “La mayor parte de la población no sabe que estos ambientes existen, y menos aún que su estado determina el futuro ecológico y económico del país”, advierte el investigador.
El equipo también trabaja en materiales educativos y cápsulas informativas para medios, escuelas y redes sociales. Porque entender el fondo del mar es el primer paso para proteger lo que aún no conocemos.