Se reveló la razón por la que Lautaro Martínez y Agustina Gandolfo pasaron unos días en la Provincia de Mendoza, y es que el futbolista del Inter y la influencer celebraron el bautismo de su hijo Theo. La ceremonia se llevó a cabo en un entorno íntimo y familiar, lejos de los flashes y cámaras. La empresaria y el delantero eligieron compartir este momento especial con sus seres queridos más cercanos, como lo hicieron en el pasado con su hija mayor, Nina.
La ceremonia se realizó en la Estancia San Isidro, una finca ubicada en El Challao, a pocos minutos del centro de Mendoza. Este complejo turístico fue el escenario elegido para el evento, que incluyó una emotiva misa, un almuerzo y una decoración cálida, pensada hasta en el más mínimo detalle.
Agustina Gandolfo compartió en sus redes sociales imágenes del evento y expresó su emoción por haber logrado reunir a toda la familia. “Y un día, coincidió toda la familia y pudimos bautizar a nuestro bebito terremoto”, escribió en su cuenta de Instagram, junto a una serie de fotos de la celebración.

La ambientación del festejo estuvo inspirada en una paleta de colores suaves —blanco, verde oliva y beige—, con ositos y globos aerostáticos como eje decorativo. En el salón destacaba el nombre del pequeño Theo en letras grandes, rodeado de globos de diferentes tamaños.
Gandolfo lució un conjunto blanco de dos piezas de la marca mendocina Vainilla, compuesto por saco y pantalón de corte amplio, con el que se mantuvo fiel a su estilo elegante y minimalista. Lautaro Martínez optó por un traje negro con camisa blanca y corbata a tono. En tanto, el pequeño Theo llevó camisa blanca, pantalón beige y tiradores, mientras que su hermana Nina usó un vestido rosa con camisa blanca debajo.
La familia compartió el almuerzo en el restaurante Isidris, dentro del mismo predio, en un entorno rodeado de naturaleza. No hubo medios presentes, y las imágenes del evento solo se difundieron a través de los perfiles oficiales de la pareja.
La celebración fue otro de los momentos familiares que la pareja decidió vivir en Mendoza, reafirmando su vínculo con la provincia cuyana. Con el mismo estilo reservado y familiar con el que bautizaron a Nina años atrás, Lautaro y Agustina volvieron a elegir su tierra natal como el lugar para construir recuerdos íntimos junto a sus hijos.





