Este lunes la Justicia de Buenos Aires procesó de manera preventiva a una mujer que defraudó a una de sus “mejores amigas” con la posibilidad de revelar un secreto y hasta utilizó a sus hijos para el hecho delictivo.
Una historia de extorsión y de falsa amistad sacude a todo el país. La Justicia decidió procesar de manera preventiva que extorsionó a su mejor amiga con quien compartía hasta un tatuaje. La mujer utilizó un secreto de una supuesta infidelidad y hasta la amenazó con abusar a sus hijos.
El hecho ocurrió en la localidad bonaerense de Quilmes y la mujer le solicitó una suma superior a los 200 mil pesos. La extorsión comenzó en agosto del año pasado y se extendió hasta el mes pasado.
La mujer empezó amenazando con revelar una infidelidad hasta a amenazar de abuso a sus hijas. En el medio, ella aconsejaba como conseguir el dinero para pagar lo que solicitaban.
Con todos estos datos, la fiscal decidió darle la prisión preventiva y aclaró en su escrito: “entre agosto de 2021 y marzo de 2022, la acusada intimidó mediante reiterados y múltiples mensajes de texto en los que anunciaba un mal grave” a la víctima -cuya identidad se reserva- y a sus dos hijas, al tiempo que la amenazaba con “divulgar un secreto de infidelidad” y manifestaba “intenciones de agresión sexual hacia las menores, ello con el propósito de obligar a entregarle sumas de dinero en efectivo logrando sus propósitos extorsivos”.
La víctima otorgó los pagos acompañada de su amiga y extorsionadora. Pagó sumas de 40, 70 y 50 mil pesos, que dejó en distintas estaciones de servicios de las localidades de Plátanos, en el partido de Berazategui y Quilmes en Buenos Aires.
El 4 de marzo último, cuando fue a buscar el último de ellos, de 10 mil pesos, la acusada, Andrea Noemí Fernández, fue detenida por efectivos de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) quilmeña.
En total, entre agosto del 2021 y febrero de 2022, la víctima realizó cuatro pagos por un casi 200 mil pesos en total.
“Era atenta con todos y muy buena amiga”
Cuando la víctima y los allegados se enteraron que la extorsionadora era Fernández estallaron de bronca e incredulidad ya que señalaron que la víctima la “consideraba como una hermana”
“Era atenta con todos y muy buena amiga. No se olvidaba de nada, de ninguna fecha importante y no te dejaba tirada nunca. Era, además, muy solidaria. Parece mentira cómo la describo”, dijo a la Agencia de Noticias Télam una allegada a Fernández.
La acusada de extorsión entabló amistad con dos mujeres -una de ellas la víctima- en 2015, cuando las conoció porque las hijas de todas compartían el mismo jardín de infantes y algunas actividades fuera del establecimiento, como natación y básquet.
“Les regaló un tatuaje porque decía que eran como sus hermanas. Las tres tienen el mismo dibujo en el pie de una estrella, un sol y una luna. Decía que era como un universo y que sus dos amigas eran su universo”, recordó la allegada, de quien se reserva su identidad.
Un préstamo para pagarle a la extorsionadora
La víctima para pagar esta extorsión tuvo que hasta conseguir dinero de un crédito bancario solicitado por su madre luego de que le contara las amenazas que recibía en su teléfono celular a través de números telefónicos y por redes sociales.
“Andrea Fernández, quien a su vez en su rol de ´amiga contenedora´, le aconsejaba que tramite la obtención de préstamos con el objeto de cumplir las pretensiones de la extorsionadora, es decir, las pretensiones exigidas por ella misma”, redactó la fiscal en la acusación.
En el auto de prisión preventiva se transcribió el contenido de algunas de las extorsiones recibidas por la víctima: “Hola rubia, no sabés las cosas que tengo, te encamaste con uno y necesitamos plata, nosotros laburamos de esto y el jefe dice que sos millo”.
Esta “amiga” llegó a amenazarla con que “junte más dinero o caso contrario abusarían de sus hijas” ambas menores de edad.
Además, la víctima denunció que del interior de su casa desaparecieron los teléfonos celulares de sus dos hijas y la suma de $50.000.
“Luego se estableció que los elementos fueron sustraídos por la imputada, ya que poseía las llaves de la vivienda porque, al ser de su confianza, la víctima se las había dado para que le cuidara la casa durante las vacaciones y pudiera utilizar la pileta con su familia”, explicó una fuente judicial
También hubo mensajes destinados a la hijas de la víctima: “Hola, tu mamá entregó los celulares tuyo y de tu hermana para pagarme” y “hola, sos (…), soy el novio de tu mamá.”
La mujer finalmente denunció el hecho y el 4 de marzo último la policía montó un operativo para atrapar infraganti al autor de las extorsiones, para lo cual la víctima llevó dinero en billetes que previamente habían sido identificados con sus números de serie en sede judicial.
Al momento de ir a retirar el dinero a un baño de una estación de servicios, Fernández lo hizo junto con su hija, también menor de edad, a quien había ido a buscar al colegio.
Desde entonces, la acusada se encuentra detenida en la Alcaldía de La Plata imputada del delito de extorsión, que prevé una pena de prisión entre 5 y 10 años