Los monotributistas tienen tiempo hasta este miércoles 5 de agosto para revisar sus parámetros y, si corresponde, modificar la categoría ante ARCA. Qué ingresos se deben considerar, cómo evitar errores y qué pasa si no se realiza el trámite.
Este miércoles 5 de agosto vence el plazo para realizar la recategorización del Monotributo correspondiente al segundo semestre de 2026. Tras la actualización de los parámetros de facturación por el acumulado de inflación de los últimos seis meses, los contribuyentes adheridos al Régimen de Pequeños Contribuyentes deben revisar si les corresponde mantener su categoría, subir o bajar.
La recategorización no alcanza a todos los monotributistas. El trámite corresponde únicamente a quienes, después de revisar sus parámetros, deben cambiar de categoría. Quedan exceptuados quienes mantuvieron los mismos parámetros y aquellos que todavía no llevan seis meses dentro del régimen.
Por eso, antes de realizar o descartar el trámite, es necesario revisar la información correspondiente al período que toma ARCA para determinar la categoría.
Qué se debe tener en cuenta para la recategorización del Monotributo
Uno de los errores más frecuentes consiste en calcular la facturación a partir del dinero efectivamente cobrado durante los últimos 12 meses. Sin embargo, para la recategorización se deben considerar los ingresos brutos devengados, independientemente de cuándo se produjo el cobro.
Por ejemplo, una factura emitida en junio de 2026 y cobrada en agosto debe computarse en el período correspondiente a julio de 2025-junio de 2026, aunque el dinero haya ingresado posteriormente.
Además, la categoría del Monotributo no se determina únicamente por los ingresos. ARCA contempla cuatro parámetros principales:
- Ingresos brutos acumulados.
- Alquileres devengados correspondientes al inmueble afectado a la actividad.
- Superficie destinada al desarrollo de la actividad.
- Consumo de energía eléctrica de los últimos 12 meses.
Por este motivo, un contribuyente puede haber mantenido un nivel similar de facturación y, aun así, estar obligado a modificar su categoría si alguno de los otros parámetros sufrió una variación significativa.
Cuándo comienza a regir la nueva categoría
Si de la revisión surge que corresponde subir o bajar de categoría, el cambio no impacta de manera retroactiva.
La nueva categoría y el importe actualizado del impuesto comienzan a aplicarse desde el vencimiento correspondiente a agosto de 2026. Por lo tanto, el pago de julio se realiza con la categoría anterior y la modificación se verá reflejada en el período fiscal siguiente.
La herramienta simplificada de ARCA: cómo evitar errores
ARCA cuenta con una herramienta simplificada para realizar la recategorización. El sistema muestra la facturación registrada a partir de los comprobantes electrónicos emitidos y, en función de esos datos, puede sugerir una categoría.
Sin embargo, aceptar automáticamente esa recomendación puede generar errores.
Domínguez advirtió que los contribuyentes deben contrastar la información que aparece en el sistema con la facturación real. Esto incluye los ingresos cobrados mediante transferencias, billeteras virtuales, tarjetas y Posnet, que no necesariamente son captados en su totalidad por la herramienta automática.
Por eso, la categoría sugerida por ARCA no debe tomarse como definitiva sin antes verificar todos los parámetros que contempla el régimen.
En el mismo sentido, Noelia Girardi, gerente de impuestos de Lisicki, Litvin & Abelovich, recomendó controlar los ingresos facturados durante los últimos 12 meses para determinar si corresponde mantener la categoría actual, subir o incluso bajar.
Qué pasa si no hago la recategorización del Monotributo
Los contribuyentes que estén obligados a recategorizarse y no realicen el trámite pueden quedar expuestos a una recategorización de oficio por parte de ARCA.
Según explicó Girardi, una vez finalizado el período voluntario, el organismo puede realizar la modificación de oficio dentro de los 10 días hábiles siguientes, tomando como referencia los parámetros que tenga registrados.
Además, el incumplimiento puede derivar en ajustes, intereses y sanciones. ARCA puede notificar estas modificaciones a través del Domicilio Fiscal Electrónico.
El organismo también realiza controles cruzados entre los comprobantes electrónicos, consumos, movimientos bancarios y operaciones realizadas mediante billeteras virtuales. Si detecta gastos, compras o acreditaciones que no resultan compatibles con los ingresos declarados o con el límite correspondiente a la categoría, puede iniciar una recategorización de oficio.
En los casos más extremos, cuando se superan los límites máximos establecidos para permanecer en el Monotributo, el contribuyente puede ser excluido del régimen simplificado y obligado a pasar al régimen general.
Qué pasa si me correspondía bajar de categoría y no lo hago
La falta de recategorización también puede perjudicar a quienes tienen derecho a pagar menos.
Si un monotributista debería bajar de categoría y no realiza el trámite, permanecerá durante los próximos seis meses en la categoría superior. En consecuencia, pagará un importe mayor al que realmente le correspondería.
Por eso, aunque no siempre sea necesario realizar una modificación, resulta importante revisar los parámetros antes del vencimiento.
Hasta cuándo hay tiempo para recategorizarse
El plazo para completar la recategorización del Monotributo vence este miércoles 5 de agosto de 2026.
Revisar los ingresos devengados, los alquileres, la superficie y el consumo de energía permite determinar si corresponde mantener la categoría, subir o bajar. Hacer el trámite correctamente también permite evitar sanciones, intereses y diferencias impositivas, además de impedir que un contribuyente termine pagando durante seis meses un monto superior al que le corresponde.