Una mujer y su hijo condenados a cuatro y ocho años de prisión, respectivamente, por haber asesinado a una pariente para quedarse con la casa que compartían. El hecho sucedió en Las Tocas, Buenos Aires.
En el marco de un juicio abreviado celebrado en los tribunales de Las Toscas en Buenos Aires, Martín Tomé (33) admitió haber asesinado el 16 de febrero de 2020 a Gladis Altamirano (43), quien era su tía y compartía la vivienda con él y su madre, Susana Fernández (63), quien fue condenada como partícipe secundaria del homicidio.
Tomé admitió haber matado a Altamirano golpeándola en el rostro con un caño de escape de auto y por ello fue condenado a ocho años de prisión, como autor material del homicidio de su tía, en tanto Fernández recibió una pena de cuatro años de prisión domiciliaria.
Tomé y su novia concurrieron la madrugada del día del crimen a un boliche bailable y el hombre se ausentó durante unos cuantos minutos para regresar a su casa, donde su madre, mediante engaños, hizo salir al patio a Altamirano.
Allí, el homicida le pegó con un caño de escape de auto en el rostro, lo que le provocó fracturas, y luego hizo lo mismo en la parte posterior del cráneo, con lo cual le causó la muerte.
A partir de allí, madre e hijo intentaron montar una escena para hacer creer que el crimen de Altamirano fue cometido durante un robo y, con ese fin, Fernández se dirigió hacia lo de una vecina para que la acompañe hasta la casa, pero ésta se negó por temor y llamó a la policía.