El banco redujo del 10,5% al 7,5% su tasa anual para quienes cobran el sueldo en la entidad. Economistas y operadores consideran que el movimiento puede anticipar una tendencia de baja generalizada en el costo del crédito, tras meses de fuerte restricción monetaria.
Los créditos hipotecarios ajustados por UVA volvieron al centro de la agenda económica. Tras las elecciones, el BBVA se convirtió en el primer banco en reducir su tasa de interés: pasó del 10,5% al 7,5% anual para los clientes que cobran su sueldo en la entidad. La medida fue interpretada por economistas y operadores del sector como una señal de cambio que podría marcar el inicio de una tendencia en el sistema financiero.
Durante el último año, las tasas hipotecarias se mantuvieron en niveles elevados, con diferencias notables entre bancos —algunos aplicaron hasta ocho aumentos desde mayo de 2024—. Actualmente, las tasas van del 8% al 17% anual, una brecha que puede generar diferencias superiores al 40% en las cuotas de dos préstamos del mismo monto y plazo.
En este escenario, el Banco Nación y Brubank ofrecen las condiciones más convenientes, con tasas del 8,5% y 8% respectivamente. En el extremo opuesto, Santander y el propio BBVA encabezaban el grupo de las entidades más caras antes de la reciente baja, con tasas de 15% y 17%.
El economista y docente de la Universidad Nacional de La Matanza, Andrés Salinas, destacó el valor simbólico del movimiento. “Es una buena noticia no tanto por el nivel de tasa, que sigue siendo alto y con requisitos muy restrictivos, sino por la señal. Es el primer banco que baja una tasa en toda esta nueva etapa de créditos UVA”, subrayó.
Señoras y señores, comenzó la baja de tasas de los #CreditosHipotecariosUVA
El primer paso lo dio el @bbva_argentina bajó de 10,5% a 7,5% (cobrando sueldo).
Siguen siendo tasas altas igualmente pero es un comienzo! pic.twitter.com/xWRzlqPCrs
— Salinas Andrés (@SalinasAndres) October 30, 2025
Para Salinas, la medida responde a un escenario financiero que empieza a mostrar signos de normalización: “A medida que se desarticule el apretón monetario que aplicó el Banco Central, la liquidez va a aumentar y la curva de tasas se va a desestresar. El resultado electoral fue mejor al esperado y los bancos lo interpretaron así. Ahora necesitamos más señales en esa dirección”.
La baja del BBVA coincidió con una reducción marginal de encajes por parte del Banco Central, en un intento por facilitar crédito. Según economistas consultados, ambos movimientos son incipientes pero marcan un cambio de clima luego de meses de restricción monetaria.
Federico González Rouco, economista especializado en mercado inmobiliario, consideró que la baja era esperable. “Anticipaba que las tasas iban a descender, lo sorprendente fue que ocurriera tan pronto. Es una gran noticia porque acompaña la caída de las tasas de los bonos CER y de la economía en general”, explicó.
Sobre el posible efecto contagio, sostuvo que “los bancos deberían seguir en esta línea, quizás no de inmediato, pero sí en los próximos meses”. Según el analista, una reducción coordinada de tasas permitiría sostener el incipiente interés del público por el crédito hipotecario, que se había frenado durante el invierno por el aumento del costo financiero.

El economistas Andrés Salinas compartió una comparativa de créditos hipotecarios en X
Estructura y tasas
El Banco Nación continúa liderando entre las opciones más accesibles, con una tasa del 8,5% anual y financiación de hasta el 75% del valor de la propiedad a 30 años. Brubank ofrece el 8%, aunque exige ingresos mínimos más altos.
Pese a la dispersión de tasas, el mercado observa cierta convergencia, impulsada por la expectativa de una política monetaria más flexible. Los especialistas coinciden en que una reducción gradual de las tasas de referencia y de los encajes bancarios podría sentar las bases para una recuperación sostenida del crédito.
Salinas enfatizó que “el mercado hipotecario necesita señales de estabilidad macroeconómica y previsibilidad. Las tasas no pueden bajar de un día para otro, pero es importante que el sistema financiero empiece a moverse en esa dirección”.
Financiar desde el pozo
En paralelo, el ICBC anunció un acuerdo con IRSA para financiar departamentos en construcción o en etapas previas a la escrituración, un esquema inédito en el mercado local.
El plan permitirá cubrir hasta el 80% del valor de la unidad, con plazos de hasta 20 años y cuotas fijas en UVA desde la firma del boleto. El proyecto debutará en la zona del Abasto, con tasas del 14% anual para clientes del banco y del 13% para quienes acrediten sus haberes allí.
Aunque los montos y requisitos siguen limitando el acceso masivo, el movimiento del BBVA y las nuevas alternativas de financiamiento sugieren un cambio de tendencia. Los analistas coinciden: el crédito hipotecario empieza a dar señales de vida después de un largo período de sequía.