Gladys “La Bomba” Tucumana quedó en el centro de un fuerte repudio social tras la viralización de una serie de videos que han llevado a la audiencia del reality de El 9 Televida a exigir medidas drásticas a la producción.
La casa de Gran Hermano Generación Dorada atraviesa sus horas más turbulentas, y esta vez no es por la estrategia de juego, sino por el comportamiento de una de sus figuras más fuertes. Gladys “La Bomba” Tucumana quedó en el centro de un fuerte repudio social tras la viralización de una serie de videos que han llevado a la audiencia de El 9 Televida a exigir medidas drásticas a la producción.
Lo que comenzó como una crítica por la falta de higiene en la cocina escaló rápidamente hacia una denuncia mucho más grave: acusaciones de homofobia que ya habrían derivado en pedidos formales de expulsión.
Polémica en la cocina: “El ingrediente secreto es su saliva”
El primer foco de conflicto se dio mientras la cantante preparaba la comida para sus compañeros. En un video que circuló masivamente en redes sociales, se observa a la artista probando la masa de una preparación directamente con los dedos, llevándoselos a la boca y, acto seguido, continuando con el amasado sin lavarse las manos.
Las reacciones en X (antes Twitter) fueron lapidarias: “Qué asco”, “El ingrediente secreto es su saliva” y “Les está cocinando a todos con esas manos”, fueron algunos de los comentarios más repetidos por los fanáticos, quienes consideran inaceptable este descuido en una convivencia de tantos meses.
Denuncias de homofobia y pedido de expulsión
Sin embargo, la controversia más profunda surgió a raíz de una charla entre Gladys y Yanina Zilli. En un fragmento captado por las cámaras, se escucha a la cantante utilizar términos despectivos y discriminatorios para referirse a la orientación sexual de Franco Zunino.
Este episodio provocó una reacción inmediata. Según informó el periodista Santiago Riva Roy, la familia de Juan “Juanicar” Caruso —quien también forma parte del certamen— habría impulsado un pedido de expulsión contra la cantante. La denuncia sostiene que la producción de Gran Hermano está siendo “laxa” ante los reiterados comentarios homofóbicos dentro de la casa.
El futuro de Gladys en el juego
A pesar del vendaval de críticas en el “afuera”, la cantante logró salvarse de la última eliminación, asegurando su permanencia por el momento. No obstante, la presión social crece minuto a minuto y la sombra de una posible sanción disciplinaria —o incluso la expulsión— sobrevuela la casa de Mendoza. Con el repechaje a la vuelta de la esquina, el destino de “La Bomba” pende de un hilo.