Tacos altos: ¿Cómo pueden afectarte sin saberlo?

Tacos altos: ¿Cómo pueden afectarte sin saberlo?

Si bien nadie duda de la belleza y prestancia que brindan para quienes deseen lucirlos, los tacos infinitos pueden generar lesiones, dolores y problemas de diversa índole. Por ello, tratar de usarlos esporádicamente, y realizar ejercicios de estiramiento puede marcar la diferencia.

Los zapatos de taco alto son, por excelencia, el calzado que más afecta la forma y el funcionamiento del pie. La moda, la cultura, y el gusto por lucirlos hacen que la belleza del diseño, y la línea que logran en la fisonomía de quien los luce, nos haga olvidar que su uso extremo puede generar lesiones.

Si pensamos en los stilettos (tacos altos, con terminación en punta) hay que tener un cuidado especial en su uso, ya que pueden conducir a una larga lista de problemas en los pies. ¿Cuáles? callos, dedos en martillo, juanetes, fascitis plantar, endurecimiento o reducción del tendón de Aquiles y neuroma o neuritis de Morton, que es una sensación de hormigueo, ardor o adormecimiento entre el tercer y cuarto dedo del pie. Las afecciones pueden producirse también en las piernas y en otras partes del cuerpo, como en la espalda o el cuello. Además, estos zapatos pueden arruinar la alineación del cuerpo.

“Los pies son la base y cuando usas zapatos altos, cambiás tu centro de equilibrio”, sostiene Emily Splichal, podóloga especialista en movimiento humano y autora del libro ‘Everyday is Your Runway: A shoe Lover’s Guide to Healthy Feet & Legs’.

En estos zapatos los pies se deslizan hacia adelante y, según explica el artículo de la doctora Splichal, el aumento de peso en las puntas de los pies hace que la pelvis se incline hacia adelante y para compensar, el cuerpo vaya hacia atrás, aumentando el arco en la baja espalda, tensionando los lumbares, las caderas y las rodillas. ¿Síntesis? Cuánto más altos los tacos, mayor la tensión y más perjuicios.

Las botas de caña corta, media o alta, tienen muchas veces este tipo de línea (taco alto y terminación en punta) que si bien se ven muy bien en el pie, pueden generar también los mismos trastornos mencionados. Mientras más cuadrado y bajo el taco, mejor estabilidad.

Tips para lucirlos sin culpa

Muchas mujeres no pueden dejar de usar tacos altos, porque más allá de gustarles o no, se los exigen en el trabajo. Para esos casos, algunos consejos de los especialistas que pueden para fortalecer los tobillos y los pies a la hora de usarlos:

-Menos altos y más anchos: Cuanto más bajos los zapatos menor es el daño y de esta manera no se ve alterada la biomecánica de la forma en que se camina, disminuyendo la tensión en la espalda y las caderas. Por su parte, los zapatos anchos brindan un mejor apoyo y afortunadamente están de moda.

-Prestar atención a la postura: “Vos tenés que usar los zapatos, no los zapatos a vos”, dice la doctora Splichal. “Sé consciente de cómo se posiciona tu cuerpo y contrarrestá la inclinación de la pelvis, manteniendo una postura neutral, los hombros hacia atrás, el pecho hacia fuera y las rodillas relajadas. Resistí la tentación de caer en la punta del pie distribuyendo el peso de manera uniforme entre los talones y las puntas del pie”.

-Cambiar los hábitos: “Cada zapato tiene diferentes puntos de tensión, así que alterná las alturas de tus zapatos durante toda la semana para darle un descanso a tus pies”, recomienda Splichal. “Otra buena idea es llevar los tacos en un bolso y caminar con zapatillas hasta llegar a donde tengas que ir”. Por otra parte se sugiere sacarse los zapatos mientras se está sentada, ya que su uso, incluso cuando no se está en movimiento puede alterar el reposo de los músculos y los tendones alrededor del tobillo, pudiendo desestabilizar la articulación y aumentando el riesgo de lesiones.

-Buscar suelas más blandas: Las suelas blandas dentro de los zapatos actúan como una especie de amortiguador, disminuyendo el impacto entre el pie y el suelo y reduciendo la tensión en las rodillas. Es importante evitar los zapatos de mala calidad y respetar la regla número uno: no correr con tacos, porque las fuerzas de impacto se concentran sobre una pequeña región del pie provocando dolor.

-Ejercitarse: Para reducir el daño que produce este calzado es necesario fortalecer todos los músculos afectados al caminar: flexibilizar las caderas para mejorar la tolerancia de la tensión, flexibilizar las plantas haciendo rodar una pelota de golf debajo del pie, intentar trazar las letras del abecedario con los dedos en el aire o intentar colocar pequeños objetos en un vaso usando sólo los dedos, por ejemplo.

En síntesis…

Si bien la idea no es demonizar los zapatos altos y su variedad de alternativas, tratar de disminuir su uso, alternando (si se puede) con opciones bajas, igual de cancheras y elegantes pueden minimizar cualquier tipo de lesiones en el cuerpo. Desde Cada Día, el kinesiólogo y fisioterapeuta Pablo Valdivieso, profundiza el tema, suma tips, y propone buenos hábitos para lucirlos sin culpa.

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