Por exceso o por defecto cuando esto ocurre no sólo se vincula con la carencia, sino también con quedarse varado, a la hora de potenciar los ingresos. ¿De qué se trata este trastorno y qué consecuencias puede tener?
Según cuenta la definición “el estrés financiero es una afección de tipo psicológico que genera tensión emocional. Es causada por la preocupación constante sobre las finanzas personales. Este problema afecta a todos por igual (ya sea cuentapropistas, empresarios o empleados en relación de dependencia).
Como explica la psicóloga Noelia Centeno “lo que hay que entender es que, si uno está mal previamente respecto a lo que le pasa en la vida, uno va a seguir estando mal. El estrés es aquello que aparece en la mente de uno y que considero puede amenazar mi bienestar, creyendo que creo que no voy a ser capaz de resolver. La mente termina creyendo la historia que nos contamos, pensando que lo que nos sucede es más grande de lo que podemos afrontar. De eso se trata el estrés crónico, diferente del estrés financiero…”
– ¿De qué se trata y cuándo aparece?
En este sentido el estrés no sólo tiene que ver con una deuda, sino también con los estímulos que los provocan. La incertidumbre del trabajo, de si voy a poder pagar algunas cosas, del futuro, la falta de techo entre muchas cosas. El estrés financiero tiene que ver con todo aquello que pienso no voy a poder lograr. Nuestro país al estar en crisis potencia la sensación
-Para aquellos que tienen algo ahorrado y quieren invertir su dinero en algo, ¿la disyuntiva trae aparejado este tipo de estrés?
Claramente ya que se trata de invertir en algo cuyo rango de error sea casi nulo, y acá se da la denominada “parálisis por análisis” en donde se evita tomar una decisión, por el estrés que me genera no saber, qué va a suceder. Se evita así tomar una decisión por el estrés que implica o saber qué va a suceder. Es pensar todas las variables para no equivocarse…así nunca se avanza y se da la parálisis por análisis.
-Es decir queremos prever y terminamos aplazando todo…
En el 90% de los casos la mente se preocupa por cosas que no terminan sucediendo, de ahí que la plata y lo que puede suceder también se emparenta con las emociones
– ¿Qué relación deberíamos tener con el dinero?
Más allá de la cantidad de dinero y estratos sociales tendríamos que intentar no vivir como si fuéramos carentes, incapaces de disfrutar nada…el disfrute tiene que ver con la calidad del día a día, hemos perdido la noción de disfrute y las pequeñas cosas. Hay que lograr acercarse a una manera distinta con lo económico.
Claves para evitar caer en estrés financiero:
1. Identificar los problemas y armar un presupuesto Lo primero que se debe hacer es mantener la calma. Una mente despejada razona mejor. Para esto lo ideal es armar un presupuesto detallado y localizar así la raíz del problema.
Hacer una lista con todos los gastos: desde el alquiler o la hipoteca, hasta los consumos diarios más pequeños.
Establecer pagos automáticos para facturas recurrentes y ahorros.
2. Control de Gastos
Existen aplicaciones o calculadoras de ahorro que ayudarán a controlar los gastos y mantenerse al día con el presupuesto mensual. Clasificar los gastos en necesidades y deseos y luego buscar las maneras de reducir la lista de deseos.
Revisar el propio patrón de gastos para identificar las maneras de ahorrar en los gastos diarios pequeños. Considerar modificar el presupuesto para darle prioridad a las metas que ayudarán a reducir el estrés financiero, como pagar tarjetas de crédito con tasas de interés altas.
3. Unificar gastos
Dentro del control de gastos, si se tienen muchas cuotas de préstamos o tarjetas, lo mejor es consolidar la deuda para tener un mejor control, y reducir gastos asociados. Realizar el pago mínimo en cada una de las tarjetas. Elegir una estrategia de pago y mantenerlo.
Evitar contraer una nueva deuda de tarjeta de crédito.
4. Mirar hacia adelante
No castigarse por lo hecho en el pasado, concentrarse en no repetir estos momentos de estrés. Cuando se estabilice la situación financiera personal, pensar en ahorrar lo que se pueda. De esta manera, se tendrá un soporte económico que se podrá usar ante un imprevisto. Utilizar el presupuesto para determinar cuánto dinero puede contribuir cada mes a los ahorros después de contabilizar los gastos de la lista de necesidades. Dar prioridad a tener suficiente dinero para cubrir los gastos diarios de tres a seis meses antes de comenzar con las metas de ahorro a largo plazo.
5. Educación financiera
Empezar a adquirir conocimientos y habilidades financieras, ya que será de mucha ayuda en la toma adecuada de decisiones diarias. El objetivo será mantener la salud financiera personal y evitar situaciones de estrés.Hacer cursos sobre educación e inclusión financiera, algunos son gratuitos, para incorporar conocimientos y empezar a tener una mejor relación con el dinero.
6. Tener una actitud positiva y mantener la estabilidad financiera
El estrés financiero también influye de manera negativa en el cuerpo y la productividad. Es por eso que hacer una actividad física o cualquier pasatiempo, ayudará a liberar las tensiones, a calmar la ansiedad y disminuir los niveles de estrés.
Una vez que la situación económica esté bajo control hacer un seguimiento del progreso e ir haciendo ajustes a medida que los ingresos, los gastos y las metas cambien. Contar con las finanzas en orden y un fondo de emergencia para enfrentar posibles futuras crisis en el país evitará caer en grandes deudas y estresarse por no poder saldarlas.
La profesional estuvo en Cada Día, mirá la nota