El Trastorno de la Personalidad Borderline: vivir al límite

El Trastorno de la Personalidad Borderline: vivir al límite

Cuáles son las características de una persona con este trastorno y cómo actuar en caso de padecerlo.

(Por Eva Rodríguez) 

Primeramente, definamos, según la ciencia y el estudio de la mente humana, qué es exactamente este Trastorno de la Personalidad Borderline y con qué conductas se presenta. Es importante recordar que para ser diagnosticado deben reunirse 5 o más de las siguientes características:

*Esfuerzo frenéticos por evitar el abandono real o imaginario. La persona teme ser abandonada, dejada, rechazada, olvidada. Está dispuesta a cualquier cosa con tal de que no la abandonen y aunque luego es capaz de reponerse bien a la pérdida, en el momento que cree que va a ser dejado es como si el mundo se le cayera encima.

*Relaciones interpersonales inestables y muy intensas que oscilan del amor al odio. Lo que experimenta la persona con Trastorno de la Personalidad Borderline son fuertes sentimientos de amor, de idealización que rápidamente se transforma en devaluación y rechazo. Pueden idealizar a quienes se ocupan de ellos (padres, médicos, jefes) o a sus amantes las primeras veces que se tratan, pedirles que estén mucho tiempo a su lado y compartir muy pronto los detalles más íntimos de su vida. Sin embargo, cambian rápidamente y de la noche a la mañana pasan al rechazo, pensando que estas personas antes amadas ahora no les prestan suficiente atención, no les dan demasiado o no “están” lo suficiente.

*Autoimagen y autopercepción inestable, distorsionada, negativa, cambiante. Es como si la persona cambiara de identidad. Bruscamente, dramáticamente, pueden cambiar sus valores, sus aspiraciones profesionales, sus ideas y sus objetivos. Puede cambiar también la identidad sexual, o las amistades y los planes para el futuro del día a la noche. Estos cambios dependen del ambiente de turno. Si la persona se siente en riesgo hará todo lo posible por modificar su mundo entero
para encontrar algo de seguridad y evitar el rechazo o el abandono.

*Impulsividad en al menos 2 áreas que sean potencialmente peligrosas para sí mismos:

-apostar
-gastar dinero irresponsablemente
-atracones alimenticios
-abuso de sustancias
-involucrarse en prácticas sexuales no seguras
-conducir temerariamente

*Conducta suicida y autolesiva recurrente, persistente. Esta conducta puede venir en la forma de gestos o amenazas en el polo de menor gravedad; o incluso llegar a acciones de alto riesgo en el polo de mayor gravedad. Por ejemplo, algunas conductas consideradas del polo de menor gravedad serían: mencionar de palabra que ha intentado lastimarse, toma algunas pastillas, desaparecer por dos días, romper cosas en la casa. O en el polo de mayor gravedad están a modo de ejemplo las siguientes conductas: autolesionarse, romper objetos contra su cuerpo o el de otros, consumir drogas de forma riesgosa. Si bien las amenazas suicidas y los actos de mutilación como cortarse o quemarse son muy frecuentes, el suicidio consumado en este trastorno es del 8 al 10%.

*Sentimientos crónicos de vacío que oscilan con períodos de ira, de angustia, de desesperación, de violencia física, explosiones de temperamento. Es poco frecuente encontrarlos en un período de estabilidad emocional, de bienestar. Normalmente, viven en un estado de amargura, negatividad, utilizan el sarcasmo como herramienta defensiva y experimentan culpa por el daño que pueden ocasionarles a otros.

Por ejemplo, un caso típico de desestabilización de una persona con Trastorno Borderline se vería de la siguiente manera: “La persona percibe una inminente separación de pareja. Comienza a experimentar sentimientos profundos de odio hacia sí mismo/a por no ser suficiente para su pareja. Comete actos impulsivos, desesperados, como llamar 50 veces por teléfono. Luego, amenaza o intenta suicidarse como forma de que la pareja regrese a él o ella”.

Datos de interés de este trastorno:

*Se estima que el 2% de la población mundial tiene este trastorno
*Se da más en mujeres que en hombres. La prevalencia en mujeres sobre los varones es del 75%
*Es 5 veces más frecuente en familias donde hay un antecedente de este trastorno
*Usualmente, se observan antecedentes de abandono o pérdidas en edades temprana. Por ejemplo el fallecimiento de un familiar o el abandono materno o la pérdida de un amigo/a.
*Como práctica frecuente se observa el Autoboicot: en el momento en el que están a punto de lograr sus objetivos como terminar una carrera, progresar con una terapia, estabilizarse con una medicación, un buen momento en una relación… aparecen dudas sobre sí mismos, deserciones, autocastigos, renuncias. Son frecuentes entonces las pérdidas de trabajo, las rupturas de pareja y el abandono de los estudios.

Consejos por si vos o un familiar tuyo padece este trastorno:

Buscar un acompañamiento psicoterapéutico es crucial. La terapia recomendada es la Psicoterapia Cognitivo Conductual, más específicamente DBT (en español sería Terapia Dialéctica Conductual). Un tratamiento donde el foco es: aprender a escucharse a uno mismo, controlar las emociones en lugar de que ellas controlen a la mente, no repetir patrones de conductas que no llevan a ningún lado, controlar la impulsividad y desactivar ideas irracionales sobre el abandono.

Por momentos es posible necesitar el acompañamiento de una medicación y esto es normal.

La permanencia en la psicoterapia viene usualmente de la mano del acompañamiento familiar, es decir si la familia se involucra y participa la terapia tendrá más probabilidades de éxito.

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