Corazón, estrés e incertidumbre: un mal trío

Corazón, estrés e incertidumbre: un mal trío

Pretender que nos dé igual un momento de crisis, en lugar de estabilidad sería ilusorio. ¿Pero qué sucede si vivimos siempre en ese estado? La salud de nuestro corazón también hace agua ante estas instancias. Claves para convivir con la realidad, sin morir en el intento.

No es nuevo y menos en un país como el nuestro que convivir con las crisis se hace carne y casi natural. Sin embargo, siempre existirá la gota que rebalsa el vaso, aquello que nos hace dejar de convivir con un estrés natural para darle lugar a uno que nos atraviesa y nos hace daño.

El doctor en cardiología Andrés Donadi explica en este sentido “una persona bajo ningún concepto, estrato social, o situación social, hoy puede decir que no está con incertidumbre que es lo que finalmente nos genera el estrés. En realidad, el corazón junto con otros órganos, sobre todo el cerebro son los dos órganos más sensibles el estrés.

– ¿Por qué sería más vulnerables en cada caso?

El cerebro porque al estresarlo lo que hacemos en generarle diferentes tipos de neurotransmisores, cortisol, adrenalina etc., que hacen que nuestro organismo genere un estado de excitación, situación en la cual nos sentimos inquietos e incómodo. Incluso luego de hacer ejercicio físico que nos ayuda, pero a veces la descarga sentimos que no es suficiente.

-Si nos duele todo… ¿qué y cómo lo enfrentamos?

Es que en realidad cuando tenemos un estrés crónico por este tipo de situaciones: desde que nos levantamos hasta que nos acostamos es natural para nosotros comenzar y terminar estresados y esto no está bien. Estamos 24/7 con un bombardeo de información en lo que ni siquiera sabemos qué es real y que no. De ahí que mucha gente duerme, pero no descansa. Estamos en alerta permanente y el organismo no para. La cabeza es la que pilotea. Terminamos hablando en el hogar, hasta de lo mismo, y no de nosotros, los vínculos o algo que nos guste.

-Antes no trabajábamos lo que ahora… ¿en qué momento descansamos hoy, si esa sobrecarga nos exige sobrevivir de esa manera?

No hay sistemas ideales, pero sí escudos, ya que se tenga el trabajo que se tenga, el desafío es poder cumplir lo mejor que se pueda, pero una vez que salís del mundo laboral, puedas tener una calidad de vida posterior que te genere bienestar, paz y encuentro con lo que nos gusta y somos.

Hay que entender que, si no cambiamos en serio el chip, la tasa de incidencia de infartos y accidentes cerebrovasculares relacionados al estrés crónico que estamos viviendo es infernal. Es como vivir la final de Argentina todos los días. Cuidado con lo que vemos y con qué alimentamos nuestro cerebro. Nada es sencillo, pero sí necesario dejar el caos del mundo un ratito, y adentrarnos en lo que nos da vida, nos hace bien y nos saca de esos lugares tremendos: buenos hábitos, controles médicos, y un contexto familiar y de amigos forma parte de una manera de ver y vivir la vida de forma sana.

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