Claves para darte cuenta si estás en una relación tóxica

Claves para darte cuenta si estás en una relación tóxica

Cuando algo se vuelve crónico o se naturaliza de alguna manera, tiende a hacernos pensar que es “normal”. Sin embargo si nos hace sentir mal o fuera de eje, es el momento de tomar decisiones y elegir lo que realmente nos sume, y nos haga felices.¡Aprendé a identificar la toxicidad y huí de ahí!

Sin necesidad de que alguien llegue a ser violento/a verbal o físicamente, igualmente puede tener una alto grado de toxicidad que nos puede dejar con el gusto amargo de que algo no está funcionando bien. Si esto se torna prolongado en el tiempo podemos incluso pensar que es “normal”. ¿Lo es? ¡Claro que no! Desde parejas hasta amistades pueden enmascarar bajo un velo de “normalidad” algo que no lo es.

¿Cómo darnos cuenta si alguien es tóxico/a? ¿Cómo descubrir su fachada? Como bien explica la Licenciada en psicología Beatriz Goldberg (autora bonaerense de “Parejas Tóxicas”) “La pareja tóxica demanda una energía excesiva que hace sentir a la otra persona con falta de libertad, generando una cierta sensación que comienza a sentirse asfixiante, y que lejos de crecer de forma conjunta con el otro, va empantanando la cotidianidad en una lucha sin cuartel, generada por uno de sus integrantes”.

¡Peligro, gente tóxica!

Estar atentos/as a algunas claves que Goldberg acerca, puede evitarnos dolores de cabeza o daños mayores. Siempre poder contar con amigos, familiares o profesionales que nos guíen y con quienes compartir nuestras dudas son pilares para vivir una vida plena, sin naturalizar lo tóxico como parte de cualquier relación.

Los/as personas tóxicas suelen ser:

Posesivos/as: El o la tóxica acumula como ‘residuos’ para sacar en alguna confrontación, lesionando la autoestima de la otra persona.

-Usa la culpa con la otra persona, manipulando y haciéndole  creer que está haciendo algo mal por lo cual debe disculparse, sin lugar al diálogo.

– La persona afectada comienza a sentir que está en una relación tormentosa, y no en una que le genere felicidad y armonía, pero no sabe qué está mal.

– El vaivén emocional se naturaliza: Por momentos pareciera que la relación está bien, pero algún disparador (cualquiera) hacer volver al estadío de reclamo, manipulación, toxicidad.

-Son vampiros de energía emocional y física y así lo vive la persona afectada.

 -Viven desconfiando de la persona que tienen al lado.

 – Tienen y generan en la pareja baja autoestima.

-Son muy seductores al principio en todo sentido.

– Son egoístas y egocéntricas: No empatizan y sólo piensan en su propio beneficio. Actúan sin plantearse si sus acciones favorecen o no a la relación, tienden a no escuchar y sus quejas sobre algo, son largas letanías, mientras que las de la persona que tienen al lado, son minimizadas.

-Son pesimistas y critican continuamente. No ven lo positivo de la vida, sólo el vaso a medio llenar.

– Son personas envidiosas que no se alegran del bien ajeno.

-Hacen continuos reproches y exigen demasiado.Te recordarán tus posibles fallos continuamente, los memorizarán, archivarán y sacarán a la luz siempre que le parezca.

¿Y ahora qué hago?

Como bien explica la Licenciada Beatriz Goldberg “Lo primero que la persona tiene que saber e internalizar es que es un ser valioso, por lo tanto si alguien es tóxico/a en todos esos niveles, pedir ayuda, hablar con un profesional, o amigos para que, y a conciencia, se elija a sí mismo/a siempre, y se aparte de ese núcleo. Una cosa es ser diferente al otro, y tener discrepancias, y otra muy distinta que todo lo que venga del otro hacia nosotros sea malo, negativo y destructivo para la relación”.

Valorarse y pedir ayuda ante la duda, para no mantener en el tiempo situaciones nocivas que nos alejen de nuestro centro, resulta vital para cuidarnos no sólo de parejas, sino de relaciones de cualquier tipo en donde el termómetro emocional somos nosotros mismos.

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