Preocupa el aumento de casos de tos convulsa: cómo reconocerla

Preocupa el aumento de casos de tos convulsa: cómo reconocerla

Salud

El aumento de casos en las primeras semanas del año encendió la alerta sanitaria: especialistas advierten que la vacunación es clave para prevenir cuadros graves, especialmente en bebés y niños pequeños.

El crecimiento de casos de tos convulsa —también conocida como coqueluche— encendió la preocupación en el sistema de salud, especialmente por su impacto en los niños más pequeños. Se trata de una enfermedad respiratoria altamente contagiosa que puede ser grave, sobre todo en menores de dos años.

De acuerdo a los datos epidemiológicos más recientes, en lo que va de 2026 ya se registraron 58 notificaciones en la provincia y 8 casos confirmados por laboratorio. La cifra genera alerta si se tiene en cuenta que recién comienza el período de temperaturas más bajas, cuando suelen incrementarse las enfermedades respiratorias. A nivel nacional, además, se observa una tendencia en alza desde el inicio del año.

En este contexto, la Sociedad Argentina de Pediatría instó a las familias a completar los esquemas de vacunación, una herramienta clave tanto para prevenir la enfermedad como para reducir su gravedad.

La pediatra Mariana Arreghini, jefa del servicio de pediatría del Hospital Perrupato, explicó que la tos convulsa es causada por una bacteria y se caracteriza por episodios intensos de tos consecutiva, conocidos como “tos quintosa”. Estos ataques pueden ser tan severos que impiden que el paciente respire con normalidad.

“Durante los accesos de tos, el niño puede quedarse sin aire, ponerse colorado o incluso morado, y en los casos más graves presentar apnea, es decir, una pausa respiratoria”, detalló la especialista. Esta falta de oxígeno puede derivar en complicaciones severas, como convulsiones o incluso un paro.

Aunque la enfermedad puede afectar a personas de todas las edades, el mayor riesgo está en los lactantes, especialmente menores de seis meses, que aún no completaron su esquema de vacunación. En muchos casos, los adultos actúan como transmisores, ya que con el paso del tiempo disminuye la protección de las vacunas.

Otro aspecto que complica el diagnóstico es que la coqueluche puede presentarse junto a infecciones virales, lo que suma síntomas como mocos o catarro. Por eso, ante una tos persistente, intensa y con dificultad para respirar, los profesionales recomiendan consultar de inmediato.

En cuanto a las cifras, la diferencia entre “notificaciones” y “casos confirmados” radica en que todos los cuadros compatibles deben ser reportados y estudiados. Solo tras los análisis de laboratorio se determina si efectivamente se trata de la bacteria que provoca la enfermedad.

El tratamiento consiste en antibióticos específicos y, en caso de confirmarse un contagio, se indica medicación preventiva para todo el grupo familiar con el objetivo de cortar la transmisión.

Respecto a la prevención, la vacuna contra la tos convulsa forma parte del calendario nacional y se aplica en varias etapas: a los 2, 4 y 6 meses de vida, con refuerzos a los 18 meses, a los 5 años y a los 11. También está indicada durante el embarazo y en el personal de salud.

Los especialistas insisten en que completar el esquema es fundamental para proteger a los más vulnerables y evitar complicaciones graves en una enfermedad que, aunque prevenible, sigue en aumento.

Seguinos en