El ritmo de vida hace que muchas veces nos “tildemos” a la hora de poder encontrar las palabras, retomar el relato de una conversación, o recordar algo reciente. ¿Cómo funciona la memoria y qué sucede si los vacíos mentales se hacen crónicos?
“Eso que tenés arriba de la mesa de luz, que te permite leer…¿Cómo se llama que no me sale?”. “No sé en qué lugar dejé las llaves de la casa, hace un segundo las tenía en la mano…”, “¿Qué te estaba diciendo?”. Éstas y otras tantas frases seguramente te resultan familiares, o al menos las has repetido en más de una ocasión. El estar a pleno conectados con dispositivos, conversaciones, responsabilidades y cuestiones domésticas hacen que indefectiblemente podamos llegar a estresarnos, con la consiguiente falta de memoria y olvidos.
Sin embargo, cuando los episodios son crónicos o constantes, necesitamos estar seguros que todo está bien “allá arriba”.
La neuropsicóloga Cecilia Ortiz, estuvo en Cada Día, y brindó los parámetros esperables de la falta de memoria (edad, ocupación, entrenamiento del cerebro según la actividad que se haga) de aquellos que deberían reverse con un profesional. Incluso detalló que dependiendo el momento del día, que es normal que el olvido sea más notorio. ¿Cuándo preocuparnos? Mirá la nota:
“El síndrome de Nemo”
En el dibujo animado de “Buscando a Nemo”, la co-protagonista Doris, un pez azul que sufre “pérdidas de memoria a corto plazo” hace las mieles del filme recordado por chicos y grandes que fueron a verla. La risa fácil viene de sus constantes olvidos que le traen aparejados muchos problemas.
En la vida real , lejos de risa a muchas personas les puede generar un gran dolor de cabeza. ¿Pero cómo trabaja la memoria y de qué forma pasa de ser de corto plazo a largo?
Muchos expertos piensan que hay tres formas de almacenar recuerdos: primero en la etapa sensorial; luego en la memoria a corto plazo; y finalmente, para algunos recuerdos, en la memoria a largo plazo. Debido a que no es necesario que mantengamos todo en nuestro cerebro, las diferentes etapas de la memoria humana funcionan como una especie de filtro, que nos ayuda a protegernos de la avalancha de información a la que nos enfrentamos a diario.
Según fundamenta la página cerebrodigital.org,”La creación de una memoria comienza con su percepción: el registro de información durante la percepción ocurre en la breve etapa sensorial que generalmente dura solo una fracción de segundo. Es su memoria sensorial lo que permite que una percepción como un patrón visual, un sonido o un toque permanezca por un breve momento después de que termine la estimulación”.
Después de ese primer parpadeo, la sensación se almacena en la memoria a corto plazo. Ésta tiene una capacidad bastante limitada; puede contener aproximadamente siete elementos por no más de 20 o 30 segundos a la vez. Es posible que pueda aumentar algo esta capacidad utilizando varias estrategias de memoria. Por ejemplo, un número de diez dígitos como 8005840392 puede ser demasiado para su memoria a corto plazo. Pero dividido en fragmentos, como en un número de teléfono, 800-584-0392 puede permanecer en su memoria a corto plazo el tiempo suficiente para que marque el teléfono. Del mismo modo, repitiendo el número para usted, puede seguir reiniciando el reloj de memoria a corto plazo.
¿Pero cómo se transfiere la información importante, (de forma gradual ) de la memoria a corto plazo a la memoria a largo plazo?. Cuanto más se repita o use la información, más probabilidades hay de que finalmente termine en la memoria a largo plazo, o de ser “retenida”. (Es por eso que estudiar ayuda a las personas a obtener mejores resultados en las pruebas). A diferencia de la memoria sensorial y a corto plazo, que son limitadas y se deterioran rápidamente, la memoria a largo plazo puede almacenar cantidades ilimitadas de información indefinidamente.
En síntesis, la mayoría de las personas piensan en la memoria a largo plazo cuando aluden a la “memoria” en sí misma, pero la mayoría de los expertos creen que la información debe pasar primero a través de la memoria sensorial y a corto plazo antes de que pueda almacenarse como una memoria a largo plazo.