Nos pasa a todos en menor o mayor medida y no sólo se vincula con los hábitos alimentarios, sino con un estilo de vida que implica una integralidad de cambio que solemos ignorar.
“Estoy hinchado y me duele el estómago, comí demasiado”, “no sé por qué si comí sano me siento tan inflamada”, una y mil veces decimos y escuchamos estos argumentos, pero siempre lo adjudicamos solamente a la comida este estado. Sin embargo, antes de hablar del tema hay que entender cada término y su implicancia.
Como explica Aby María, farmacéutica clínica “está bueno separar saqueo de cronicidad, ya que la inflamación es un proceso natural del cuerpo, que necesita de este proceso para poder reparar y desarrollar un montón de situaciones que van pasando minuto a minuto, o segundo a segundo en nuestro cuerpo”.
– ¿Qué pasa cuando esa inflamación se hace persistente en el tiempo?
Se la conoce como inflamación de bajo grado, que es peligrosa porque es silenciosa, no nos damos cuenta y es ahí en donde tenemos que empezar a prestar atención. Hoy se sabe que la humanidad vive inflamada literalmente.
– ¿Es sólo la mala alimentación lo que lleva a todo este cuadro?
Si bien hay alimentación que inflama, hay hábitos y estilos de vida que atentan contra nuestra salud. El inicio de la mayoría de las enfermedades es la inflamación. Hay que entender que el 95% de las enfermedades son generadas, y sólo el 5% deviene de algo genético.
– ¿El papel del estrés es fundamental en este sentido?
Totalmente ya que nos aumenta el cortisol es una hormona que está alta cuando vivimos en alerta, estresados y al límite…ese estrés es silencioso y aparece la famosa inflamación que hace mella.
– ¿Hay síntomas que nos alerten en este sentido?
Sí la fatiga, el desgano, la falta de energía, la inflamación a nivel intestinal de la que todos hablan. De allí la importancia de apostar a un estilo de vida diferente, somos los que comemos, pero también lo que vivimos…Tenemos que escuchar nuestro cuerpo.
La profesional estuvo en Cada Día, mirá la nota