Lo que se toma como algo natural, que es la automedicación, y encima extrema, puede conllevar graves consecuencias. Si sentís tapada tu nariz de forma permanente, prestá atención a esta nota.
Es un clásico: como Boca-Ríver: “si se me tapa la nariz me aplico gotitas y listo”. Todo bien (son de venta libre) ¿pero ¿qué sucede cuando se apela de manera recurrente y durante gran parte del día a las gotitas nasales? Desde la mirada del otorrinolaringólogo Fabricio Ianardi “hay muchos sprais nasales en el mercado, sin embargo, mal usados pueden generar un efecto rebote”.
– ¿Todos tienen corticoides?
No en realidad algunos, y funcionan de manera lenta. Sin embargo, hay de todas las variedades y compuestos. Eso está claro. Tenemos que tener especial cuidado con el de venta libre. En general tienen como componentes la fasolina entre otros componentes que son todos alcaloides simpáticos miméticos.
– ¿Qué es un alcaloide?
Puede ser la nicotina, codeína o la cafeína, que por lo tanto suelen generar acostumbramiento en el paciente. Este tipo de medicamentos tiene dos problemas uno es el rebote, en donde el síntoma luego aparece mucho más fuerte, produciendo acostumbramiento.
– ¿Cuándo aparece el problema?
Cuando aparece el abuso es cuando comienzan los problemas. La medicación es noble, pero si se hace abuso es imposible de manejar.
– ¿Cómo manejarse entonces?
Cuando uno tiene un problema nasal tiene que definir si está ante un problema estructural (por ejemplo, el tabique se me desvió) si es un tema funcional (es decir soy alérgico al aire de Mendoza) o si el problema es mixto. Uno no puede solucionar su problema de base con el spray nasal. Sólo es para salir del paso. Ni más, ni menos. Si abusas de las gotas sin buscar el origen el paciente va a terminar en una rinitis farmacológica.
Lo que hacen este tipo de aerosoles es actuar sobre el sistema nervioso provocando una vasoconstricción de la mucosa para así liberar las vías respiratorias y despejar la nariz. Cuando se abusa del uso del spray el cuerpo responde a esa descongestión forzosa provocando una mayor inflamación teniendo así el temido efecto rebote que hace que no podamos respirar ni utilizando el descongestionante nasal así que sigues usando aún más para poder respirar y se produce así un bucle del que es difícil zafarse. Para que esto no suceda no hay que excederse en la aplicación del medicamento desde el primer momento. Si, aun así, no logras salir de este círculo vicioso probablemente termines teniendo rinitis crónica, es decir, vas a vivir pegada a tu spray descongestionante.
– ¿En síntesis cuando se considera abuso de las gotitas?
Está demostrado que a partir del tercer al sexto día de uso de los sprays descongestivo, este abuso comienza a generar cambios crónicos en la nariz. Si hablamos de días, no más de seis como mucho, una o dos veces al día, no más. Si paso el límite produce acostumbramiento y rebote por el uso crónico.
El profesional estuvo con el equipo de Cada Día, mira la nota