Los nervios por estar cerca de la persona que más ama y admira le jugaron una mala pasada a la joven Juana. Sin embargo, “su amor” se paró y la abrazó.
“En esas cinco sillas se encuentra el amor de mi vida y la razón por la que canto”, dijo Juana Chiesa este miércoles a la noche intentando, así, justificar los nervios que la llevaron a desafinar y a que, por lo tanto, ninguno de los jurados volteara para elegirla en sus equipos.
Juana Chiesa tiene 19 años y decidió presentarse en La Voz Argentina con el tema Cuídame de la cantante y compositora argentina Silvina Moreno. Los nervios le jugaron una muy mala pasada a la aún adolescente y no logró llegar a las notas más altas que requiere la canción.
El primero en darle su devolución fue Ricky Montaner, y lo curioso, es que mientas el coach le decía que su voz era muy bonita y que comunicaba mucho, se escuchaba por el micrófono que Juana sostenía cerca suyo como su respiración estaba completamente agitada. Además, se la veía como suspirando profundamente, tratando de contener toda su emoción.
El padre de los hermanos afirmó lo mismo. “Hubo varias imprecisiones, pero yo pienso también que al tener la voz, porque el instrumento lo tienes que solo necesitas madurar”, afirmó el cantante de Déjame Llorar intentando animar a Juana para que continúe en su proceso de formación artística y no se desanime. “Tu paso por aquí es un paso que trasciende en tu carrera”, resumió Montaner.
Y ahí Juana contó que sus nervios se debían, sobre todo, a que estaba frente al amor de su vida y la razón por la que canta, “que es Lali“. Ante ese comentario la empática reina del pop argentino se paró y se acercó a a la participante para saludarla, abrazarla y decirle que por favor no baje los brazos y siga peleando por su sueño de convertirse en artista.