La semifinalista del programa de pasteleros estuvo en Cada Día y contó sobre su emprendimiento para satisfacer una necesidad de muchas mujeres reales que no encuentran respuesta en el mercado.
Agustina Guz, ex participante del programa Bake Off edición 2020, estuvo esta mañana en Cada Día. Allí contó cómo nació su más reciente emprendimiento al que ella define como “corpiños para tetonas by una tetona”. Para las personas que de número de corpiño tienen +100 es un dificultad enorme encontrar talle.
Agustina terminó siendo semifinalista del programa de pastelería que se emitió por Canal 9 Televida en el 2020 pero no se limitó a ese rubro. Ahora hace y vende corpiños para personas que tienen busto +100.
“Cuando te hinchaste los huevos de no conseguir cosas por tetona y te pones a emprender en contra de todos los pronósticos de Argentina. Yo no tengo tetas solamente tengo una de ovarios. http://dtallebyaguz.com.ar 🍈🍈 copense y compartan”, posteo el pasado 14 de agosto en su cuenta de Twitter.
Cuando te hinchaste los huevos de no conseguir cosas por tetona y te pones a emprender en contra de todos los pronósticos de Argentina. Yo no tengo tetas solamente tengo una de ovarios. https://t.co/IWVOoIpKGB 🍈🍈 copense y compartan pic.twitter.com/RTI579Mvpw
— Agustina Guz 👩🍳 (@Agustinaguz2) August 14, 2022
Esta mañana pasó, virtualmente, por el programa de las mañanas mendocinas y contó al respecto. “La persona que no tiene tetas no sabe lo complicado que es conseguir remeras, buzos y otro montón de ropa”, declaró en la nota de la que participaron Majo, Coco, Analía y Rodolfo.
Su emprendimiento llamado Dtalle by Guz ha confeccionado 612 corpiños, con talles que van desde el 110 hasta el 130. “Corpiños para tetonas”, es el lema de su marca.
Cómo nació todo
En el verano 2021/2022 comenzó con su propio emprendimiento de venta de mallas para mujeres con busto +100. Le fue muy bien. “No esperaba esto ni de casualidad, es un nicho que no está explotado. En el verano vendí mallas, exclusivo para gente con tetas grandes, y en ese momento me fue mucho mejor de lo que podía llegar a imaginar. Vendí lo que pude producir, pero podría haber vendido más”, comentó en una entrevista a un medio de CABA.
Se fue de vacaciones y le llovían mensajes por las redes preguntándole a dónde había conseguido las mallas. Así, Agustina se dio cuenta de la necesidad de ese grupo de personas que no encontraban respuesta en un mercado hegemónico que busca imponer talles y figuras no reales.
“Una señora de 50 y pico me dijo que nunca había podido tirarse de bomba a la pileta con una malla, que siempre había usado tops deportivos”, contó para ejemplificar.
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“El objetivo final de esto es que los diseños se adaptan a cada cuerpo y no a la inversa, como sucede ahora”, explicó en la entrevista la emprendora y pastelera.
Los productos que ofrece la marca, son: mallas y corpiños básicos en tonos blancos y negros y próximamente tops deportivos.