Violencia en Río de Janeiro: más de 60 muertos en un operativo policial contra el Comando Vermelho

Violencia en Río de Janeiro: más de 60 muertos en un operativo policial contra el Comando Vermelho

Brasil

Una violenta operación policial en Río de Janeiro dejó al menos 64 muertos y más de 80 detenidos tras un enfrentamiento entre fuerzas de seguridad y el Comando Vermelho, una de las organizaciones criminales más poderosas de Brasil.

Una de las operaciones de seguridad más grandes de los últimos años sacudió este martes a Río de Janeiro, donde al menos 64 personas murieron, entre ellas, cuatro policías, y más de 80 fueron detenidas durante una ofensiva policial contra la organización criminal Comando Vermelho (CV). El megaoperativo, que incluyó 2.500 agentes, helicópteros y vehículos blindados, se desplegó en los complejos de Alemão y Penha, en la zona norte de la ciudad.

La acción comenzó en horas de la madrugada, cuando las fuerzas de seguridad intentaron ejecutar cerca de 100 órdenes de arresto. Sin embargo, la irrupción de los agentes fue respondida con fuego cruzado y barricadas incendiadas por parte de los narcotraficantes. De acuerdo con fuentes oficiales, los enfrentamientos se extendieron durante gran parte del día y provocaron pánico entre los vecinos, que denunciaron tiroteos continuos y cierre de escuelas y centros de salud.

Entre los detenidos se encuentran Thiago do Nascimento Mendes, alias Belão do Quitungo, y Nicolás Fernandes Soares, señalado como operador financiero del jefe criminal Edgar Alves de Andrade, conocido como Doca o Urso, ambos figuras clave del Comando Vermelho.

 

Drones, barricadas y narcoterrorismo

Las autoridades informaron que los delincuentes utilizaron drones para lanzar explosivos contra los agentes, una táctica inédita en los enfrentamientos urbanos recientes. Además, se registraron barricadas con autos quemados y escombros en importantes vías como Linha Amarela y Grajaú-Jacarepaguá, lo que paralizó el tránsito en gran parte de la ciudad.

El Centro de Operaciones de Río (COR) elevó el nivel de alerta al grado 2 sobre una escala de 5, mientras que la Policía Militar suspendió todas las tareas administrativas y ordenó el despliegue total de su personal en las calles.

 

El gobernador Claudio Castro calificó la intervención como una “respuesta del Estado al narcoterrorismo”, asegurando que el objetivo es frenar la expansión territorial del Comando Vermelho, que domina amplias zonas de Río y de municipios vecinos. “Esta situación supera las competencias del gobierno estatal, debería existir una integración con las fuerzas federales”, remarcó Castro.

Por su parte, el secretario de Seguridad Pública, Víctor Santos, admitió que controlar los complejos de Alemão y Penha —que abarcan más de 9 millones de metros cuadrados de ocupación irregular— es una tarea “imposible” sin apoyo federal.

En redes sociales, se multiplicaron los videos de los tiroteos y las denuncias de vecinos atrapados en sus viviendas. Varios centros de salud suspendieron sus actividades y las autoridades sanitarias confirmaron que los traslados de emergencia fueron interrumpidos por la falta de condiciones seguras para circular.

 

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