La mujer dice no acordarse de nada de lo ocurrido, mientras que la tesis de su abogado, de un posible abuso, pierde fuerza
Todavía no se conoce cuál fue el motivo que llevó a Brenda Barattini a tomar la drástica decisión de usar una tijera podadora para cercenar el pene y los testículos de su supuesto amante, o pololo, o abusador, según distintas versiones del caso.
Por su parte, el abogado de la “cortadora de pene“, como ha sido apodada, estableció que su acto fue una respuesta a un ataque sexual, perpetrado por el sujeto. Sin embargo, las policía encontró nuevas pistas que vendrían a confirmar la tesis que fue un acto premeditado, y no una respuesta a una posible violación.
La mujer, protagonista de la macabra historia, ha hablado solamente a través de su representante legal, quien dice que ella no recuerda absolutamente nada de lo que pasó.
“Sólo recuerdo que me ubiqué en el pecho, tomé con una mano y corté con la otra”, estableció Barattini.
Ahora bien, el medio la Voz de Interior sacó a la luz una nueva pista del caso. La policía obtuvo una libreta con palabras escritas de puño y letra de la mujer.
Allí Brenda escribió: “bisturí”, “cortarle”, “cinta…”, “su celular” y “pedir ayuda”, lo que encendió las alarmas por la posibilidad de que el siniestro crimen estuviera premeditado.
A propósito del estado de salud del cercenado joven, este se encuentra fuera de riesgo vital, después de ser sometido a una cirugía de emergencia y que podría ser dado de alta durante los próximos días.