El accidente ocurrió en Mukdahan durante un peregrinaje religioso; el conductor, un niño de 11 años, tomó la camioneta de sus padres sin permiso y embistió a los religiosos, dejando además más de una decena de heridos
La provincia de Mukdahan, en el noreste de Tailandia, fue escenario de una tragedia que sacudió al país y a la comunidad budista. Durante un peregrinaje religioso, un menor de 11 años tomó sin autorización la camioneta de sus padres y atropelló a un grupo de monjes que caminaba en fila india. El impacto dejó al menos ocho muertos y más de una decena de heridos, varios en estado crítico.
El grupo estaba compuesto por unos 34 monjes y cinco laicos que recorrían más de 200 kilómetros hacia Ubon Ratchathani. El monje sobreviviente Phra Sompong relató: “Vi a un niño acercarse al volante de una camioneta. En ese momento estaba cantando ‘Buddho, Buddho’. Luego, de repente, la camioneta nos embistió a toda velocidad”.
El gobernador provincial, Worayan Boonnarach, confirmó que el accidente ocurrió alrededor de las 11:00 hora local y que el conductor era un menor. “El niño tomó el vehículo de sus padres sin permiso y lo condujo hasta perder el control”, explicó.
La policía de Mukdahan, encabezada por el coronel Pairoj Thaiphutsa, informó que el menor fue detenido y que sus padres fueron citados para determinar responsabilidades legales. “El vehículo fue llevado a peritaje forense y estamos evaluando los cargos por negligencia que podrían recaer sobre los adultos responsables”, señaló.
Cinco monjes murieron en el lugar y otros tres fallecieron en el hospital. La comunidad budista, que representa más del 90% de la población tailandesa, expresó su profundo dolor por la tragedia. El hecho reaviva el debate sobre la seguridad vial en Tailandia, uno de los países con mayores índices de accidentes de tránsito en el mundo.