Científicos confirman que el doble sismo en Venezuela liberó la energía de más de 170 bombas atómicas

Científicos confirman que el doble sismo en Venezuela liberó la energía de más de 170 bombas atómicas

Tragedia

Los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que golpearon el estado Yaracuy ocurrieron con apenas 39 segundos de diferencia y dejaron miles de víctimas. Especialistas explican cómo se produjo el fenómeno y por qué se trata de un caso excepcional en la región.

El 24 de junio de 2026, Venezuela fue escenario de un hecho inusual: dos terremotos consecutivos de gran magnitud sacudieron el norte del país en menos de un minuto. El primero, de 7,2 Mw, se registró a 21 kilómetros de profundidad cerca de San Felipe. El segundo, de 7,5 Mw, impactó en Yumare con una profundidad de apenas 10 kilómetros, lo que amplificó su poder destructivo.

La sismóloga Lucía Lozano, de la Red Sísmica Nacional de España, explicó: “Un doblete sísmico ocurre cuando coinciden dos terremotos de magnitud muy parecida, muy seguidos en el tiempo y muy próximos en el espacio”.

El Ministerio de Ciencia y Tecnología de Venezuela informó que el segundo sismo liberó energía equivalente a 178 bombas atómicas. El geólogo argentino Víctor Ramos (CONICET) detalló: “El primer sismo activó niveles más superficiales y produjo el sismo de 7,5, que liberó tres veces más energía que el anterior”.

En la misma línea, el especialista Eduardo Malagnino señaló: “Un sismo de 7 equivale a la energía que libera 35 veces la bomba de Hiroshima. El de 7,5 en Venezuela liberó energía comparable a unas 260 bombas nucleares”.

Los movimientos se originaron en el límite entre la Placa del Caribe y la Placa Sudamericana, una zona de fricción lateral similar a la falla de San Andrés en California. El doctor Jesús Manuel Ávila García, del Instituto de Geofísica, indicó: “Aunque es muy poco común que ocurran dos sismos tan grandes en tan corto tiempo y sobre sistemas de falla distintos, la evidencia instrumental respalda la hipótesis de un doblete sísmico”.

El geólogo Andrés Folguera (UBA-CONICET) agregó: “En algunos casos, un sismo grande puede activar otro en una falla cercana porque el movimiento inicial modifica las tensiones en el área y puede reactivar estructuras vecinas”.

Las cifras oficiales confirmaron más de 1.700 víctimas fatales, más de 5.000 heridos y cientos de desaparecidos. La destrucción alcanzó viviendas, hospitales y edificios públicos, con pérdidas económicas estimadas en 37.000 millones de dólares.

La sismóloga Gina Paola Villalobos, de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, advirtió: “El gran problema no yace en el subsuelo, sino en la superficie: en la vejez y fragilidad de los códigos de construcción de las ciudades latinoamericanas”.

Los especialistas coinciden en que este caso será estudiado globalmente por su rareza y consecuencias. No se trató de un sismo principal con réplicas, sino de dos terremotos mayores casi simultáneos. La profundidad superficial del segundo evento amplificó la destrucción y la fragilidad de las construcciones multiplicó el impacto.

Seguinos en