La rápida expansión en Europa encendió alertas entre epidemiólogos que recomiendan reforzar la vacunación antigripal en personas vulnerables antes del inicio de la temporada invernal en Sudamérica para reducir internaciones y complicaciones graves
La circulación anticipada de la variante K de la gripe H3N2 en Estados Unidos, Europa y especialmente en el Reino Unido encendió las alertas en el hemisferio sur, donde los expertos observan con atención lo que podría anticipar la próxima temporada invernal. En diálogo con Roxana Lopresti, el infectólogo Gustavo Elchenique explicó que, si bien el término “súper gripe” se instaló en medios internacionales, no refleja con precisión el comportamiento del virus. “Cuando hablamos de súper gripe no sería tanto así, porque la variante H3N2 es la que produjo la pandemia de la gripe de Hong Kong en 1957. La vacuna que utilizamos cubre perfectamente H3N2, influenza pandémica H1N1 y la influenza B”, aclaró.
El especialista recordó que Argentina ya atravesó un aumento significativo de casos de H3N2 entre fines de 2022 y comienzos de 2023, lo que llevó al Ministerio de Salud a adelantar la campaña de vacunación antigripal. “Esto ya pasó, esto ya sucedió”, señaló, al mencionar que incluso se registraron contagios en pleno verano. Aquella circulación correspondía a la variante Bangladesh de H3N2, mientras que la actual ola europea responde a una mutación con escape viral, conocida como subclado K.
Según Elchenique, esta nueva rama del virus presenta cambios que podrían reducir parcialmente la eficacia de la vacuna vigente, aunque sin aumentar la gravedad de los cuadros. “No se ha presentado como más mortal, sino altamente infecciosa”, explicó. Las mutaciones permiten que incluso personas vacunadas puedan manifestar síntomas, aunque en general de menor intensidad. Por eso, el especialista insistió en evitar alarmas infundadas: “Se habla de una súper gripe no por la mortalidad, sino por la capacidad infectiva que tiene esta mutación”.
La situación en el hemisferio norte también obliga a observar cómo evolucionará la formulación de la vacuna para el próximo año. “Las vacunas fueron desarrolladas a partir de las cepas Darwin y Bangladesh de H3N2, y seguramente habrá modificaciones para la vacuna del año que viene”, detalló. Además, recordó que los virus pandémicos no respetan estaciones, por lo que un brote podría aparecer fuera del invierno. “Podemos tener perfectamente un brote de H3N2 o H1N1 a fines de este año o a comienzos del próximo”, advirtió.
En el Reino Unido, uno de los países más afectados, los datos oficiales muestran que el 72% de los casos se concentra en niños y jóvenes de entre 5 y 14 años, un patrón que preocupa por la velocidad de transmisión. Los síntomas predominantes incluyen fiebre muy elevada, dolores corporales intensos y, en esta variante, un aumento de cuadros gastrointestinales. “La diarrea y los síntomas digestivos son una particularidad del subclado K”, señaló Elchenique, quien también advirtió sobre un incremento del 60% en las internaciones, tanto en salas comunes como en terapia intensiva.
Frente a este escenario, el especialista remarcó la importancia de proteger a los grupos de riesgo, especialmente mayores de 65 años y personas con comorbilidades. “Es fundamental la vacunación”, subrayó. También recomendó extremar cuidados para quienes viajen a países con alta circulación viral, ya que pueden introducir el virus en Argentina. Entre las medidas preventivas, insistió en el uso de barbijo ante síntomas respiratorios, la consulta médica dentro de las 24 a 48 horas y evitar la automedicación. “El barbijo es fundamental para cortar la cadena de transmisión”, afirmó.
Elchenique cerró con un mensaje claro: mantener la calma, reforzar la prevención y actualizar los calendarios de vacunación. “Tenemos que ser muy cautos con las recomendaciones de prevención”, dijo, al recordar que se trata de un virus conocido, con vacunas disponibles y con capacidad de anticipación gracias a lo que ocurre en el hemisferio norte.
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