La Nación encabeza el ranking regional elaborado por el Global Peace Index, gracias a indicadores como baja criminalidad, estabilidad institucional y mejoras en percepción social.
En medio de una creciente preocupación por la seguridad en Sudamérica, Argentina se posiciona como el país más seguro de la región, de acuerdo con el informe 2025 del Global Peace Index. El estudio publicado por el Instituto para la Economía y la Paz (IEP), clasifica a 163 estados y territorios independientes utilizando indicadores cualitativos y cuantitativos para medir la ausencia de violencia y el miedo a la misma.
Mediante el análisis de 23 indicadores vinculados a violencia, conflicto interno y percepción social, ubica a Argentina en el puesto 74 a nivel global y primero en Sudamérica.
La clasificación se sostiene en datos como una tasa de homicidios de 3,8 por cada 100.000 habitantes —una de las más bajas del continente— y una mejora sostenida en delitos urbanos, especialmente en zonas históricamente críticas como Rosario. Además, la implementación de políticas de seguridad y prevención desde 2023 ha generado una percepción ciudadana más favorable, reforzada por el descenso en robos y episodios violentos.
Los cinco países más seguros de Sudamérica son
| País | Puntuación GPI 2025 | Características clave |
|---|---|---|
| Argentina | 1,855 | Baja criminalidad, reforma policial, estabilidad social |
| Uruguay | 1,893 | Sociedad pacífica, sólida institucionalidad |
| Chile | 1,978 | Buen desarrollo urbano, gestión territorial |
| Bolivia | 2,009 | Índices de violencia controlados, zonas rurales seguras |
| Paraguay | 2,044 | Bajo nivel de militarización, ciudades tranquilas |
Especialistas en políticas públicas destacan el papel de las reformas institucionales y el fortalecimiento del sistema judicial en la mejora de los indicadores. Ciudades como Mendoza, Salta y Bariloche también han ganado terreno como polos seguros y turísticos, con baja tasa de delitos y buena infraestructura.
La tendencia regional apunta a una demanda creciente de datos comparativos entre países, especialmente en contextos de migración, turismo y calidad de vida. En ese marco, Argentina se perfila como un referente no solo en seguridad, sino también en capacidad de adaptación a nuevos desafíos sociales.