La histórica escultura del acceso Este fue restaurada tras años de deterioro y recupera su lugar como símbolo cultural de Mendoza.
La escultura de la banana, ubicada en el distrito de Fray Luis Beltrán, Maipú, sobre la Ruta Nacional 7 en el Acceso Este, volvió a lucir renovada tras un proceso de restauración que la devolvió al paisaje mendocino con su color amarillo característico.
Durante más de cuatro décadas, esta figura se convirtió en un símbolo popular para quienes transitan el corredor vial. Su presencia marcó un punto de referencia en el trayecto y se transformó en parte del imaginario colectivo de la provincia.
El paso del tiempo y la falta de mantenimiento habían deteriorado la obra, generando reclamos de vecinos y viajeros que pedían recuperar uno de los íconos más reconocibles del acceso Este.
La restauración fue impulsada por el influencer mendocino Lisandro “Lichi” Carrasco, creador de Turismo Lichi, quien difundió el estado de la escultura en redes sociales y motivó a voluntarios y vecinos a sumarse a la iniciativa.
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El trabajo incluyó limpieza, reparación de la superficie y repintado completo, logrando que la banana recupere su aspecto original y vuelva a ser un atractivo visual para mendocinos y turistas.
La importancia de esta escultura radica en que no es solo un objeto decorativo: funciona como un hito cultural y geográfico que identifica el corredor vial y refuerza la identidad de la zona Este.
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Con su restauración, la banana de Beltrán recupera su lugar como símbolo mendocino y recuerda la necesidad de preservar aquellos elementos que, aunque sencillos, forman parte de la memoria y la cultura de la comunidad.