Las mujeres fueron interceptadas por dos delincuentes armados en un estrecho puente de la ciclovía que conecta Godoy Cruz con Chacras de Coria, a metros de calle Besares. El asalto quedó registrado por cámaras de seguridad y generó preocupación entre vecinos y ciclistas, que reclaman mayor presencia policial.
Dos mujeres que circulaban en bicicleta por Chacras de Coria, en Luján de Cuyo, fueron víctimas de un violento asalto a plena luz del día. Dos delincuentes las sorprendieron en un puente angosto de la ciclovía, les bloquearon el paso desde ambos extremos y las amenazaron para obligarlas a entregar sus bicicletas.
El hecho ocurrió el lunes 12 de octubre, feriado, y quedó registrado por cámaras de seguridad privadas. En las imágenes se observa cómo los sospechosos aprovechan las características del lugar para emboscar a las ciclistas y evitar que puedan escapar.
Cómo fue la emboscada en la ciclovía de Chacras de Coria
El asalto ocurrió cuando las dos mujeres regresaban de la plaza de Chacras y circulaban en dirección norte. Una de ellas estaba a pocas cuadras de su casa cuando llegaron a una pequeña pasarela que cruza un canal aluvional, ubicada a unos 100 metros de calle Besares.
Según la reconstrucción del hecho, uno de los ladrones se ubicó en un extremo del puente y simuló estar distraído. Su cómplice, en tanto, permanecía oculto entre la vegetación del otro lado.
Cuando las ciclistas redujeron la velocidad para atravesar el paso angosto, los dos hombres salieron al encuentro y les cerraron el camino. Las víctimas quedaron encerradas sobre la pasarela, sin espacio suficiente para maniobrar o escapar.
En ese momento, los delincuentes comenzaron a exigirles las bicicletas y las amenazaron con un arma. De acuerdo con el testimonio de una de las mujeres, su amiga se resistía a entregar el rodado, pero finalmente ambas cedieron ante el temor de que los atacantes cumplieran sus amenazas.
Quiénes fueron las víctimas y qué bicicletas les robaron
Las víctimas fueron identificadas fueron dos mujeres de 59 y 58 años. Ambas habían salido a pasear en bicicleta y tomar un café, una actividad que solían realizar juntas.
Durante el asalto, los delincuentes se llevaron dos bicicletas de alta gama:
- Una Trek X-Caliber, rodado 27,5, de color azul Francia.
- Una Scott, rodado 29, de color negro.
Según la información policial, los sospechosos serían dos hombres de entre 40 y 50 años. Hasta el momento, no habían sido identificados ni detenidos.
El robo fue denunciado al 911 y se inició una investigación para dar con los responsables. Las autoridades analizaban las imágenes de las cámaras privadas y de otros dispositivos de vigilancia de la zona.
“Ahora no sabés qué es más seguro, si la ciclovía o la calle”: vecinos de Chacras piden mayor seguridad
El episodio generó temor entre quienes utilizan habitualmente ese recorrido para hacer actividad física o trasladarse en bicicleta. Los vecinos señalaron que algunos tramos de la ciclovía son solitarios y cuentan con sectores de maleza donde una persona puede ocultarse.
Una de las víctimas contó que, antes de salir, habían evaluado qué camino tomar para regresar. Finalmente, eligieron la ciclovía porque consideraban que era más segura que circular entre los vehículos.
Sin embargo, después del asalto, esa percepción cambió. La mujer expresó que ahora siente miedo de volver a salir en bicicleta y describió la situación como una experiencia de mucha impotencia.
También advirtió que el resultado podría haber sido más grave si los delincuentes hubieran intentado llevarse otras pertenencias o si alguna de las víctimas hubiera ofrecido mayor resistencia.
Otros ciclistas de la zona señalaron que, en algunos sectores, la falta de circulación de personas y la vegetación dificultan la prevención de este tipo de hechos. Por eso, reclamaron más presencia policial, controles y medidas de seguridad para evitar nuevos ataques.
La Municipalidad comenzó a desmalezar la zona
Tras el asalto, desde la Municipalidad de Luján de Cuyo comenzaron tareas de desmalezado en el sector donde ocurrió la emboscada.
Los trabajos apuntan a retirar parte de la vegetación que bordea la ciclovía y el canal, especialmente en los puntos donde los delincuentes podrían ocultarse antes de sorprender a quienes pasan por el lugar.
La intervención busca mejorar la visibilidad en el recorrido y responder a los reclamos de los vecinos, que advierten sobre la necesidad de recuperar la seguridad en una zona utilizada por ciclistas y peatones.
Mientras avanza la investigación para identificar a los responsables, las víctimas intentan superar las consecuencias del episodio. Una de ellas aseguró que quedó con miedo de volver a andar en bicicleta, especialmente porque el rodado robado era un regalo y estaba prácticamente nuevo.