Comerciantes del barrio Unimev reclaman por una ola de robos que se repiten de madrugada y denuncian falta de patrullaje. El último sospechoso fue detenido, pero quedó en libertad a las pocas horas.
Comerciantes de Guaymallén denuncian una ola de robos en la zona de Pedro Vargas en el barrio Unimev donde un mismo local fue atacado tres veces en pocos días.
Según relató una de las víctimas, todos los hechos ocurrieron durante la madrugada y con un patrón similar: el ladrón rompe el vidrio y se lleva lo que encuentra a su alcance.
“Venimos hace más de un mes con esta problemática. Hay momentos en los que la zona queda completamente desprotegida. De noche esto es una boca de lobo”, contó Fabiola, dueña del local afectado.
De acuerdo a su testimonio, el primer hecho habría sido una especie de “prueba” por parte del delincuente. “Primero rompió el vidrio, como para ver si teníamos seguridad. Después volvió a los pocos días, rompió otra vez y ya robó todo lo que pudo”, explicó.
La situación escaló rápidamente: “Ya son tres veces y no sabemos hasta cuándo va a seguir pasando”, agregó.
Comerciantes de la zona aseguran que la situación no es aislada. En las últimas semanas también se registraron robos en otros locales de Pedro Vargas y en la calle Adolfo Calle.
Ante esto, los damnificados apuntan directamente a la falta de presencia policial durante la noche. “Pedimos más rondas de vigilancia, pero nos dijeron que después de las 12 no hay personal en la calle”, afirmó Fabiola.
El problema, sostienen, no solo es económico por los daños y la mercadería robada, sino también emocional: “Vivís en alerta constante, prácticamente no dormís, pendiente de las alarmas y las cámaras”, describió.
En el último episodio, el sospechoso fue detenido gracias a un aviso del sistema de cámaras, pero quedó liberado a las pocas horas. “Lo agarraron rápido, pero nos dijeron que solo lo podían tener unas horas. Después lo largan y vuelve a lo mismo”, cuestionó Myriam, dueña de otro comercio de la zona que también fue víctima de robos.
La propietaria aseguró que el problema es generalizado: “Casi todos los negocios de Pedro Vargas y Adolfo Calle tuvimos que reforzar la seguridad”.
Además, remarcó que los delincuentes suelen estar identificados: “La Policía tiene nombre, apellido, dirección, foto, todo. Pero como no son robos mayores, entran y salen. Eso depende del fiscal”, explicó.