Vacaciones económicas en Mendoza: a cuatro horas del centro podés encontrar una caverna llena de leyendas

Vacaciones económicas en Mendoza: a cuatro horas del centro podés encontrar una caverna llena de leyendas

Vacaciones de invierno

Entre formaciones rocosas milenarias, historias de “brujas” y recorridos subterráneos, la Caverna de las Brujas es uno de los destinos más sorprendentes para disfrutar unas vacaciones económicas en Mendoza. Cómo llegar y qué actividades podés hacer.

Si en tus vacaciones te gustaría conocer un lugar mágico y lleno de aventura tenés que visitar Malargüe, una de las joyas turísticas de Mendoza y de Argentina. Quienes buscan una escapada diferente durante el receso de invierno tienen en el sur de Mendoza una propuesta que combina naturaleza, aventura y misterio. A unos 360 kilómetros de la Ciudad de Mendoza, se encuentra la Caverna de las Brujas, uno de los atractivos naturales más impactantes de la provincia.

Declarada Monumento Natural Provincial, esta cavidad subterránea invita a recorrer un mundo de galerías, estalactitas y estalagmitas que, además de su valor geológico, está rodeado por antiguas leyendas que aún hoy forman parte de la identidad de la zona.

Dónde queda la Caverna de las Brujas y cómo llegar

La Caverna de las Brujas está ubicada a 65 kilómetros de la ciudad de Malargüe, cerca de la localidad de Bardas Blancas, y a unos ocho kilómetros de la Ruta Nacional 40.

El área protegida fue creada en 1990 y ocupa una superficie de aproximadamente 450 hectáreas, a 1.840 metros sobre el nivel del mar, dentro de la ecorregión Altoandina Patagónica.

Desde la Ciudad de Mendoza, el viaje demanda alrededor de cuatro horas por ruta, convirtiéndose en una excelente alternativa para quienes desean conocer uno de los paisajes más llamativos del sur provincial.

Qué se puede ver dentro de la Caverna de las Brujas

El recorrido permite ingresar a un sistema subterráneo formado hace millones de años por antiguas rocas calizas de origen marino. En el interior aparecen impresionantes formaciones minerales como:

  • Estalactitas.
  • Estalagmitas.
  • Columnas naturales.
  • Cortinas calcáreas.
  • Coladas minerales.
  • Amplias salas y galerías subterráneas.

Los especialistas estiman que la cavidad cuenta con más de 3.000 metros de galerías, aunque solo una parte está habilitada para las visitas turísticas.

Además del valor geológico, el lugar conserva restos fósiles de antiguos moluscos marinos, como amonites del período Jurásico, y funciona como hábitat de murciélagos, arañas, pequeños insectos y roedores que utilizan la cueva como refugio.

El ingreso solo puede realizarse mediante visitas guiadas con profesionales habilitados. El circuito principal tiene una duración aproximada de una hora y media y se desarrolla en grupos reducidos de hasta diez personas.

Durante el recorrido, los visitantes atraviesan senderos de dificultad media debido a los desniveles y superficies irregulares, hasta llegar a uno de los sectores más impactantes: la Sala de la Estalagmita Gigante.

Cómo reservar la entrada para la Caverna de Las Brujas

Las entradas pueden adquirirse durante todo el año, sujetas a disponibilidad y condiciones del parque. Las reservas deben gestionarse a través de la página de MendozaPorMi.

Por cuestiones de seguridad, el ingreso no está permitido para menores de siete años. Las excursiones funcionan durante gran parte del año, siempre que las condiciones climáticas y el estado del camino permitan el acceso.

Es importante tener en cuenta que el servicio de guía turístico obligatorio se contrata por separado y no está incluido en la reserva de ingreso.

La leyenda que convirtió a la caverna en uno de los lugares más misteriosos de Mendoza

Más allá de su riqueza natural, la Caverna de las Brujas es famosa por las historias que la rodean desde hace generaciones. De acuerdo con la tradición oral, los antiguos Machis, considerados médicos y líderes espirituales de los pueblos originarios, realizaban ceremonias dentro de la primera sala de la caverna.

Durante los rituales encendían grandes fogatas y bailaban alrededor del fuego. Las sombras proyectadas sobre las paredes daban origen a figuras fantasmales que alimentaron el misterio del lugar.

Con el paso de los años comenzaron a surgir relatos sobre extraños lamentos, luces inexplicables y supuestas apariciones de mujeres que ingresaban con niños en brazos y nunca eran vistas salir. Estas historias llevaron a que los habitantes de la región bautizaran el sitio como Caverna de las Brujas.

 

La historia de las dos mujeres que alimentó el mito

Otra de las leyendas más conocidas sostiene que dos mujeres blancas, cautivas de una tribu indígena, lograron escapar y se refugiaron dentro de la caverna. Según el relato popular, ambas permanecieron escondidas durante semanas mientras sanaban las heridas que les habían provocado para impedir su huida.

Los pobladores aseguraban verlas salir al atardecer con aspecto desaliñado y regresar antes del amanecer, acompañadas por gritos, sombras y extrañas luces.

Con el tiempo desaparecieron sin dejar rastros. Algunos creen que lograron escapar definitivamente; otros sostienen que las supuestas “brujas” no eran más que grandes lechuzas que habitaban el lugar y salían a cazar durante la noche.

Sea cual sea el origen de estas historias, la Caverna de las Brujas continúa siendo uno de los destinos más fascinantes para quienes buscan combinar turismo aventura, naturaleza e historia durante las vacaciones de invierno en Mendoza.

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