La víctima tenía 51 años y había viajado desde Buenos Aires a Mendoza para pasar el fin de semana largo. Tras el accidente fatal, la Policía detectó que alguien le habría robado pertenencias mientras agonizaba.
La muerte de un mendocino en Godoy Cruz durante la madrugada del sábado derivó en una investigación. Lo que inicialmente parecía un accidente vial fatal terminó revelando un presunto robo cometido en medio de la tragedia, descubierto gracias a un insólito descuido que el sospechoso dejó en la escena.
La víctima fue identificada como Osvaldo Javier Aguiló Isuani, de 51 años, un ingeniero en sistemas oriundo de Mendoza que actualmente vivía en Buenos Aires y había regresado a la provincia para compartir el fin de semana largo junto a su pareja, familiares y amigos.
El hombre, conocido entre sus allegados como “El Oso”, murió luego de perder el control de su vehículo y caer a un canal aluvional en Godoy Cruz.
Cómo fue el accidente fatal en Godoy Cruz
El hecho ocurrió cerca de las 4 de la madrugada en la zona de la rotonda del Puente San Vicente y San Francisco de Asís. Según las primeras pericias, Aguiló circulaba hacia el sur a bordo de un Audi A3 blanco cuando, por razones que todavía se investigan, perdió el dominio del auto y terminó precipitándose al zanjón.
Hasta el lugar llegaron efectivos policiales, Bomberos y médicos del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC), quienes descendieron al canal y confirmaron el fallecimiento del conductor.
El detalle que cambió completamente la investigación
Mientras trabajaban en la escena, los investigadores detectaron algo extraño: la víctima tenía los bolsillos revueltos y faltaban pertenencias personales y documentación. Sin embargo, lo más llamativo apareció dentro del vehículo: un DNI que no pertenecía a Aguiló, sino a un joven de 25 años domiciliado en Godoy Cruz.
Ese hallazgo abrió una nueva línea investigativa y horas más tarde ocurrió algo todavía más inesperado.
De acuerdo con fuentes vinculadas al caso, el dueño del documento regresó al lugar donde había ocurrido el accidente fatal mientras la Policía continuaba trabajando en la escena.
Al ser consultado por su presencia en el lugar, el joven no logró dar explicaciones convincentes y terminó despertando aún más sospechas entre los investigadores. La hipótesis principal sostiene que habría aprovechado el estado de la víctima para ingresar al vehículo y robar objetos de valor tras el choque.
Tras la detención, los efectivos secuestraron entre las pertenencias del sospechoso una cartera negra con el logo de Audi y documentación correspondiente al vehículo de Aguiló.
Por ese motivo, el joven quedó detenido bajo la acusación de hurto calamitoso, una figura penal aplicada cuando una persona se aprovecha de una situación extrema o de vulnerabilidad para cometer un robo.