Un mendocino de 28 años falleció en un impactante choque frontal en la Ruta 7, cuando regresaba a la provincia junto a su pareja y la hermana menor de ella. La familia contó que el joven estaba por casarse en pocos meses. Las dos acompañantes resultaron heridas y una de ellas sigue internada.
Un trágico accidente en la Ruta 7, a la altura del kilómetro 1085, terminó con la vida de Santiago Corvalán, un mendocino de 28 años que viajaba junto a su pareja y la hermana menor de ella. El siniestro ocurrió este lunes alrededor de las 19.15, cuando el Renault Clio que conducía impactó de frente contra un camión Volvo que se dirigía hacia Chile.
Según informó el Ministerio de Seguridad, Corvalán circulaba rumbo a la Ciudad de Mendoza cuando, por motivos que aún se investigan, perdió el dominio del auto y cruzó de carril. El choque frontal fue de tal magnitud que el joven quedó atrapado dentro del habitáculo y falleció en el lugar. El conductor del camión, de 27 años, salió ileso y el dosaje de alcoholemia arrojó resultado negativo.
En el vehículo también viajaban su pareja y una niña de 13 años, hermana de la joven. Ambas sufrieron politraumatismos moderados a graves y fueron trasladadas al Hospital Central y al Hospital Notti, respectivamente. La mujer ya fue dada de alta, mientras que la adolescente permanece internada, pero fuera de peligro.
Durante varias horas, equipos de rescate, Policía Vial y personal de la jurisdicción trabajaron en la zona, donde el tránsito quedó reducido a media calzada por las tareas de asistencia y remoción del vehículo.
“Mi hermano era un pibe de 28 años, noble, con planes de casarse”: habló el hermano del joven mendocino que falleció en la Ruta 7
La familia de Santiago atravesó un día desgarrador. Su hermano, Agustín Corvalán, habló sobre el dolor que atraviesan y destacó la personalidad del joven: “Era un pibe noble, súper hogareño. Estaba comprometido y se casaba en unos meses. Venía muy entusiasmado, aunque también estresado con los preparativos”.
Según relató, la salida a Alta Montaña había sido pensada para distenderse y disfrutar antes del casamiento. “Lo que fue una escapada para relajar terminó siendo algo que nunca hubiéramos imaginado”, expresó.
También destacó que la niña sobreviviente llevaba cinturón de seguridad “porque él se lo insistió”, algo que, asegura, marcó la diferencia.
Mientras avanza la investigación para determinar qué provocó la pérdida de control del vehículo, el caso conmociona por el futuro que la pareja tenía por delante. “Mi cuñada es parte de la familia hace más de diez años. Eran el uno para el otro”, dijo Agustín.
Las próximas horas serán claves para la recuperación total de la adolescente que permanecía internada en el Hospital Notti, mientras el entorno del joven pide respeto y acompañamiento en este momento de profundo dolor.