Las familias se reunieron en la puerta del colegio y cuestionaron la falta de comunicación. Reclaman medidas urgentes para proteger a los alumnos tras la aparición de un mensaje que advertía sobre un ataque armado.
La preocupación crece en la comunidad educativa de la escuela 4-143 El Algarrobal, en Las Heras, luego de que padres y madres denunciaran falta de información oficial y cuestionaran la reacción de las autoridades ante una amenaza de tiroteo detectada dentro del establecimiento.
El mensaje, que fue hallado en el baño de alumnas, hacía referencia a un supuesto ataque armado previsto para este jueves y mencionaba episodios de violencia extrema a nivel internacional, lo que generó alarma inmediata entre las familias.
“Nos enteramos por los grupos de padres y mensajes de los chicos. Mi hija viene a esta escuela y la preocupación es total”, expresó Lorena, una de las madres que se acercó al establecimiento para pedir explicaciones. Según relató, fueron los propios padres quienes impulsaron la intervención policial tras conocer la amenaza.
De acuerdo con su testimonio, si bien la Policía Científica constató la existencia del mensaje, desde la institución no hubo una comunicación clara hacia las familias. “El director dice que no es preocupante, pero para nosotros sí lo es. Estamos hablando de la seguridad de nuestros hijos”, remarcó.
Otra madre, Belén, también cuestionó la falta de respuestas: “No quiere salir el director ni dar explicaciones. Nos enteramos de todo por los chicos. Incluso ayer hubo una situación con una fuga de gas y tampoco informaron nada”.
Los padres señalaron además que, pese a la gravedad del mensaje, las clases continuaban con normalidad y no se habían dispuesto suspensiones preventivas, ni siquiera para el día señalado en la amenaza. Ante esto, algunos decidieron no enviar a sus hijos a clases hasta tener mayores garantías.
“Yo no la voy a dejar entrar hasta que nos expliquen qué está pasando”, sostuvo Belén, mientras otros padres permanecían en las inmediaciones del colegio esperando ser recibidos por las autoridades.
Otro de los puntos que generó indignación fue la versión de que se habría pedido a los alumnos no comunicar lo sucedido a sus familias. “No entendemos por qué se les diría que se queden callados con algo así”, expresó una de las madres presentes.
Mientras tanto, desde el establecimiento indicaron que se activaron protocolos y que se realizaron acciones de concientización con los estudiantes, aunque los padres aseguraron no haber sido informados formalmente de estas medidas.
La situación mantiene en vilo a la comunidad educativa, con familias reclamando explicaciones urgentes y medidas concretas para garantizar la seguridad dentro del colegio. En las próximas horas, se espera la llegada de autoridades de la Dirección General de Escuelas para evaluar el caso y definir los pasos a seguir.