“Si no hubiera tenido salida transitoria, mi mamá estaría viva”: la hija de Flora Moyano pidió justicia tras el femicidio en Las Heras

“Si no hubiera tenido salida transitoria, mi mamá estaría viva”: la hija de Flora Moyano pidió justicia tras el femicidio en Las Heras

Mendoza

Tras el femicidio de Flora Moyano en Las Heras, su hija rompió el silencio y denunció que la Justicia tuvo responsabilidad en el crimen. El acusado, Walter Molina, cumplía condena por abuso sexual y fue liberado con salidas transitorias, a pesar de informes psicológicos que advertían sobre su peligrosidad.

La conmoción por el femicidio de Flora Moyano, la mujer asesinada en el departamento de Las Heras, no cesa. En las últimas horas, su hija brindó un testimonio estremecedor en el que no solo reconstruyó los últimos momentos de vida de su madre, sino que además lanzó un fuerte reclamo contra el sistema judicial de Mendoza.

El principal acusado es Walter Molina, quien se encontraba cumpliendo una condena por abuso sexual agravado contra una de sus hijas, y que fue beneficiado con salidas transitorias dos veces al mes, a pesar de los informes psicológicos que desaconsejaban esa medida.

Según detalló Valeria, hija de Flora, el hombre utilizó una de esas salidas para manipular a la víctima, interceptarla en un descampado y asesinarla. Si no hubiera tenido salida transitoria, mi mamá estaría viva”, aseguró. Y agregó: “Para él, la cadena perpetua no es castigo. Estaba cómodo en el penal. Lo que pedimos es justicia real y que aparten a la jueza que lo liberó”.

La jueza del Juzgado Penal Colegiado N°2, fue quien autorizó los beneficios penitenciarios a Molina. Lo hizo pese a informes técnicos del servicio penitenciario y de profesionales en psicología que indicaban que el condenado no estaba en condiciones de ser reinsertado.

Molina fue condenado hace una década y debía cumplir su pena en la Colonia Penal de Gustavo André, en Lavalle. Sin embargo, con el beneficio concedido, pudo circular con tobillera electrónica durante 16 horas cada 15 días.

Esa libertad parcial fue lo que le permitió organizar el crimen. Según la familia de Flora, el hombre usó a su madre anciana como anzuelo emocional para convencer a la víctima de que lo visitara. Le envió mensajes a través de vecinos y manipuló la situación para interceptarla en la vía pública.

“Mi mamá rompía su celular para evitar el contacto, pero él siempre encontraba la forma de saber dónde estaba. Tenía gente que le informaba. Controlaba sus movimientos, la presionaba, usaba a su propia madre para chantajearla emocionalmente”, relató Valeria.

Los últimos registros de la tobillera electrónica ubican a Molina en el descampado donde fue hallado el cuerpo de Flora. Faltaban algunas de sus pertenencias, como su cartera y calzado, lo que sugiere que también fue víctima de un robo tras el crimen.

Además, Valeria denunció que el acusado hostigaba a su hermana menor de 21 años con mensajes y audios intimidatorios, en los que decía que si no lo dejaban “vivir con Flora”, él iba a “volver a ser malo”.

“Sabíamos que podía pasar algo, pero nos amenazó con matar a mi mamá si denunciábamos. Por eso nos callamos. Hoy solo nos queda pedir justicia por ella y por tantas mujeres que sufren violencias similares”, sostuvo la joven.

Marcha por Flora Moyano

El próximo sábado, al cumplirse una semana del femicidio, familiares y vecinos de Flora Mollano organizarán una marcha pacífica con velas y carteles en el barrio Democracia de Las Heras, donde ella vivía con seis de sus hijos.

No queremos gritos ni insultos. Queremos que se escuche el pedido de justicia, que esto no quede impune. Que ninguna otra mujer pase por lo que pasó mi mamá”, expresó Valeria.

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