“Se mete agua contaminada en la ropa cuando lavamos y no podemos tomar agua”: los vecinos de Los Corralitos hartos de los líquidos cloacales en la zona

“Se mete agua contaminada en la ropa cuando lavamos y no podemos tomar agua”: los vecinos de Los Corralitos hartos de los líquidos cloacales en la zona

Mendoza

Si bien el Gobierno multó con $120 millones a Aysam no calmó el malestar en Corralitos: vecinos volvieron a protestar y denunciaron que siguen conviviendo con derrames cloacales, malos olores, contaminación y problemas de salud mientras esperan una solución definitiva.

Luego de que el Gobierno multará por $120 millones a Aysam, los vecinos de Los Corralitos señalaron que la multa de Irrigación no resuelve el drama que viven desde hace años por los derrames cloacales. Denuncian enfermedades, contaminación en sus viviendas y exigen medidas urgentes.

“Estamos cansados”. Esa frase resume el hartazgo de los vecinos de Corralitos, que este jueves volvieron a salir a la calle para reclamar una solución definitiva a los derrames cloacales que afectan la zona desde hace años. La protesta ocurrió en medio de una nueva escalada del conflicto: el Departamento General de Irrigación multó a Aysam con $120 millones por contaminación ambiental tras detectar descargas clandestinas de líquidos cloacales en un canal de riego.

Pero para quienes viven el problema a diario, la sanción económica no cambia demasiado.

“Una multa que en realidad sale de nuestros bolsillos igual, no del bolsillo de ellos”, cuestionó una vecina, al considerar que el castigo económico no resuelve la situación que atraviesan cientos de familias.

“Vivimos entre derrames, olores y enfermedades”

Los habitantes de Corralitos aseguran que hace al menos tres años conviven con desbordes cloacales permanentes, aunque sostienen que el problema viene de mucho antes. Según relatan, no ocurre solo cuando llueve: los líquidos cloacales aparecen todos los días, afectan calles, veredas, jardines y hasta ingresan a las viviendas.

En zonas como calle 2 de Mayo y alrededores, denuncian que los derrames llegan hasta la vía pública y provocan inundaciones cloacales que generan malos olores persistentes y riesgos sanitarios.

“Los pozos sépticos se rebalsan, tenemos que llamar camiones atmosféricos constantemente y aun así el problema sigue”, contó uno de los vecinos durante la manifestación.

El temor principal hoy ya no es solamente convivir con los malos olores, sino las consecuencias para la salud.

Familias de la zona aseguran que hay niños con gastroenteritis, problemas respiratorios y afecciones en la vista. Una joven relató que hace tres meses está bajo tratamiento por una bacteria intestinal y vinculó su cuadro al contacto con agua contaminada. También afirmó que su pareja debió ser internada por el mismo problema.

“Se mete agua contaminada en la ropa cuando lavamos. El pasto no crece más en los jardines y no podemos tomar agua; tenemos que comprar bidones”, describió.

La multa de Irrigación, insuficiente para los vecinos

La protesta se dio luego de que Irrigación aplicara una multa de $120 millones a Aysam tras detectar vertidos cloacales clandestinos en un canal de riego de Corralitos. El organismo calificó el caso como de “gravedad excepcional” por el daño ambiental y la afectación de infraestructura hídrica.

Sin embargo, los vecinos consideran que la medida no representa una solución concreta.

“No queremos más derrames cloacales”, repiten como principal reclamo, mientras exigen obras definitivas y responsabilidades por el daño causado.

En paralelo, el Ministerio Público Fiscal analiza el pedido de imputación contra el titular de Aysam, Humberto Mingorance, solicitado por el fiscal de la causa, Gabriel Blanco, quien entiende que existen elementos suficientes para investigar posibles delitos ambientales.

Mientras tanto, en Corralitos el malestar crece. Los vecinos aseguran que ya agotaron los reclamos formales y advierten que seguirán movilizándose hasta obtener respuestas concretas.

Seguinos en