El edificio ubicado en Pedro Molina 110, a metros de la Costanera y del área fundacional de Mendoza, presenta un importante deterioro. Los vecinos aseguran que fue desmantelado y advierten por problemas de inseguridad durante la noche.
El histórico Cineteatro Recreo, que supo ser un importante espacio cultural de Mendoza, atraviesa una situación de abandono que preocupa a los vecinos de la zona. El edificio presenta un marcado deterioro, fue desmantelado y, según denuncian quienes viven en las inmediaciones, es utilizado como aguantadero por personas que generan situaciones de inseguridad.
Ubicado en Pedro Molina 110, a pocos metros de la Costanera y del área fundacional, el inmueble tiene más de un siglo de historia. Sin embargo, lo que alguna vez fue un lugar de encuentro para disfrutar del cine, el teatro y distintas expresiones artísticas hoy se encuentra lejos de sus épocas de esplendor.
Los vecinos aseguran que el deterioro no se limita a la falta de mantenimiento. Con el paso del tiempo, el edificio perdió gran parte de sus instalaciones, incluidas las butacas y las luminarias.
“Se ha roto, se ha desmantelado todo el cine, han sacado las butacas. Una lástima, porque es un edificio hermoso”, lamentó uno de los vecinos, quien también señaló que las luminarias fueron arrancadas.
Del esplendor cultural al abandono
El Cineteatro Recreo tuvo una larga trayectoria como espacio de entretenimiento y cultura. En sus inicios funcionó como un cine a cielo abierto y, en 1999, fue transformado en el Centro Cultural Armando Tejada Gómez.
Durante esa etapa, el lugar albergó obras teatrales, espectáculos infantiles y distintas actividades artísticas que convocaban a vecinos y familias.
Sin embargo, desde hace años permanece sin actividad y presenta problemas de infraestructura. Según los testimonios de los vecinos, el abandono se profundizó durante la pandemia y hace aproximadamente dos años el edificio comenzó a ser desmantelado.
La situación genera tristeza entre quienes recuerdan la actividad que supo tener el espacio y consideran que su estado actual representa una pérdida para el patrimonio cultural de la ciudad.
Denuncian que el edificio es utilizado como aguantadero
Al deterioro del inmueble se suma la preocupación por la seguridad. Los vecinos aseguran que, especialmente durante la noche, algunas personas ingresan al lugar y utilizan sus instalaciones para esconderse y consumir drogas.
Una de las entradas auxiliares del edificio se convirtió en uno de los principales focos de preocupación. La falta de iluminación genera un entorno oscuro que, según describen los residentes, favorece la permanencia de personas en el lugar y dificulta la circulación por la zona.
“Está muy oscuro y esto se hace una boca de lobo”, relató un vecino, quien advirtió sobre la presencia frecuente de limpiavidrios y otras personas que, según su testimonio, se refugian en el inmueble.
También denunció que durante la noche se producen gritos, arrojan piedras y se registran situaciones que molestan a quienes viven en las inmediaciones.
Otro vecino describió lo que viven a diario: “Se drogan, tienen relaciones sexuales, gritan y tiran piedras”.
Preocupación por la seguridad de las familias
Los residentes aseguran que el estado del Cineteatro Recreo afecta la vida cotidiana del barrio. La situación genera temor, especialmente entre las familias que deben circular por el sector para ir a trabajar, hacer compras o acompañar a sus hijos a la escuela.
“Nuestros hijos ya no pueden salir y nosotros no podemos salir a trabajar tranquilos. Nuestros hijos no pueden salir a hacer una compra o a ir al colegio”, expresó uno de los vecinos.
El reclamo apunta tanto a la recuperación de un edificio histórico como a la necesidad de mejorar las condiciones de seguridad en sus alrededores.
Mientras el inmueble continúa cerrado y deteriorado, los vecinos esperan respuestas ante una situación que, aseguran, se agravó con el paso del tiempo.
El Cineteatro Recreo, que durante décadas fue escenario de encuentros y actividades culturales, hoy representa una preocupación para quienes viven cerca y reclaman que se recupere el espacio y se ponga fin al abandono.