Prohibirán el uso de celulares en las aulas en Mendoza: qué colegios aplicarán la medida y desde cuándo

Prohibirán el uso de celulares en las aulas en Mendoza: qué colegios aplicarán la medida y desde cuándo

Educación

La restricción alcanzará a más de 8.000 alumnos y se implementará de forma progresiva desde mayo.

A partir de mayo, los colegios dependientes del Arzobispado de Mendoza comenzarán a aplicar una prohibición del uso de celulares en las aulas, una medida que impactará en los niveles inicial, primario y secundario. La decisión se implementará primero como prueba piloto y luego se extenderá de manera total en las instituciones educativas involucradas.

Qué establece la nueva normativa sobre el uso de celulares

La disposición indica que los estudiantes podrán llevar sus teléfonos, pero no podrán utilizarlos durante la jornada escolar. La restricción abarca clases, recreos y cualquier actividad dentro del establecimiento.

En el caso del nivel secundario, los dispositivos serán guardados en espacios designados y solo podrán utilizarse bajo autorización docente y con fines pedagógicos específicos. En primaria, la restricción será aún más estricta, ya que el uso no está recomendado.

Desde las instituciones explicaron que esta decisión responde a criterios vinculados a la salud mental, el aprendizaje y el desarrollo de los estudiantes.

Cómo será la implementación en los colegios del Arzobispado

La medida alcanzará a 10 colegios del Arzobispado de Mendoza, con una matrícula que supera los 8.000 alumnos en distintos contextos, tanto urbanos como rurales.

Durante el mes de mayo se llevará adelante un período de adaptación, mientras que en junio se espera que el sistema esté completamente en funcionamiento.

Las autoridades señalaron que el modelo adoptado es “mixto”, es decir, permite el uso del celular únicamente cuando forme parte de una actividad educativa planificada.

Para avanzar con la implementación, los colegios establecerán acuerdos con los padres y se apoyarán en las condiciones ya incluidas en los contratos de matriculación.

Uno de los puntos que genera debate es qué ocurrirá si un estudiante se niega a entregar su teléfono. Desde las instituciones indicaron que el resguardo de los dispositivos se realizará con responsabilidad, aunque reconocen que podrían surgir situaciones conflictivas.

También se contemplan mecanismos para registrar el estado de los celulares al momento de ser guardados, con el objetivo de evitar reclamos posteriores por daños.

La decisión se fundamenta en múltiples factores. Según explicaron desde el Arzobispado, existe consenso entre docentes, directivos y familias sobre la necesidad de limitar el uso de dispositivos en el aula.

Entre los principales argumentos se destacan:

  • La disminución de la atención en clase
  • El impacto en la salud mental de los estudiantes
  • La importancia de fomentar la interacción social sin pantallas

Además, remarcaron que distintos estudios y recomendaciones educativas desaconsejan el uso temprano de dispositivos móviles en niños.

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