La muerte del comisario de la Comisaría 10ª de Maipú volvió a encender las alarmas por la salud mental dentro de las fuerzas de seguridad. Una especialista advirtió sobre la necesidad de reforzar la prevención, acompañar a los efectivos en situación de vulnerabilidad y mejorar los protocolos de asistencia.
La muerte del jefe de la Comisaría 10ª de Maipú, ocurrida durante el fin de semana, volvió a poner en el centro de la escena la salud mental de los integrantes de las fuerzas de seguridad. Mientras la investigación busca determinar las circunstancias del hecho y todo apunta, en principio, a un suicidio, una especialista advirtió sobre la necesidad de reforzar los mecanismos de prevención y asistencia para policías y penitenciarios.