A diez días de la muerte de Morena González, sus padres y hermano, cuestionaron las condiciones de seguridad y asistencia médica en las Picadas de Lavalle y reclamaron que se investiguen las responsabilidades. La joven había sido atropellada durante una competencia y murió dos días después en el Hospital Central.
La familia de Morena González, la joven de 18 años que murió luego de sufrir graves heridas durante las Picadas de Lavalle, volvió a pedir justicia y cuestionó las condiciones en las que se desarrollaba la competencia automovilística. A diez días de su fallecimiento, la investigación continúa abierta y todavía no hay imputados.
Morena había concurrido al predio el domingo 20 de septiembre junto a su hermano, su novio y familiares de este último. Durante la tarde, un Chevrolet 400 perdió el control poco después de la largada, impactó contra una estructura ubicada junto al sector de espectadores y provocó heridas a cuatro personas.
La joven fue una de las más afectadas. Tras recibir asistencia en el lugar, fue trasladada primero al Hospital Sícoli y luego derivada al Hospital Central, donde permaneció internada en terapia intensiva. Finalmente, murió el martes 23 de septiembre.
La familia de Morena pide justicia
El padre de la joven, Genaro González, aseguró que la familia quedó destruida por lo ocurrido y sostuvo que su principal objetivo es que se determinen las responsabilidades correspondientes. “Nosotros lo que queremos es justicia por ella para que no vuelva a pasarle a ninguna gente un accidente de esta magnitud”, expresó.
El hombre planteó además que este tipo de eventos deberían contar con controles adecuados para garantizar la seguridad tanto de los espectadores como de quienes participan de las competencias.
En ese sentido, cuestionó las condiciones del predio y sostuvo que, a su entender, deberían existir personas encargadas de supervisar que las instalaciones y las medidas de seguridad sean las adecuadas.
Valeria, la mamá de Morena, también reclamó justicia y agradeció el acompañamiento recibido por la familia durante los días en los que la joven permaneció internada.
La mujer explicó que durante las primeras horas mantuvieron la esperanza de que su hija pudiera recuperarse, pero con el paso del tiempo su estado se deterioró como consecuencia de la gravedad de las lesiones.
Además, destacó una decisión que la familia tomó en medio del dolor: cumplir con la voluntad de Morena de ser donante de órganos.
Según relató, la joven había expresado desde pequeña su deseo de donar sus órganos. Por eso, cuando llegó el momento más difícil, sus padres decidieron respetar esa voluntad. “Yo quiero justicia”, sostuvo Valeria, al tiempo que pidió que se investigue a todas las personas que pudieran tener algún grado de responsabilidad.
La mujer también solicitó que quienes tengan información sobre lo ocurrido aporten datos certeros y reales a la causa y advirtió sobre la aparición de versiones que, según su relato, no contribuyen a esclarecer el caso.
El accidente no solamente terminó con la vida de Morena. Su hermano, que se encontraba junto a ella en el momento del impacto, también sufrió lesiones. Durante su testimonio, contó que todo ocurrió en cuestión de segundos y que ninguno de los presentes esperaba que pudiera producirse un accidente de semejante magnitud.
El joven sufrió heridas en el rostro, el codo y una pierna. También resultaron lesionados otros familiares que se encontraban en el lugar. “Nos hemos salvado también nosotros”, relató al recordar lo ocurrido.
Según su versión, parte de la estructura que se encontraba junto al sector del público terminó cayendo sobre Morena, quien recibió la mayor parte del impacto.
La familia cuestionó las condiciones de seguridad de las Picadas
Uno de los principales reclamos de los familiares está relacionado con la infraestructura de seguridad del predio. Genaro sostuvo que las características del lugar deberían contemplar la posibilidad de que un vehículo pierda el control, especialmente teniendo en cuenta la velocidad y el tipo de autos que participan de este tipo de competencias.
En particular, cuestionó la estructura que separaba la pista del sector destinado a los espectadores y sostuvo que, según su percepción, no cumplía con las características de un muro de contención adecuado.
También planteó dudas sobre la distancia entre la pista y las gradas. Estas afirmaciones forman parte del reclamo de la familia y deberán ser contrastadas con las pericias y la documentación correspondiente para establecer si el predio cumplía con las condiciones de seguridad exigibles.
Otro de los puntos señalados por la familia fue la atención que recibió Morena inmediatamente después del impacto. El hermano de la joven aseguró que, según lo que vivieron en el lugar, no había disponible una asistencia médica con los elementos que consideraban necesarios para atender una emergencia de esa magnitud.
También cuestionó que los vehículos utilizados para el traslado no contaran, según su percepción, con el equipamiento y el personal que esperaban encontrar en una competencia con presencia de público.
La familia considera que una atención inicial diferente podría haber modificado la evolución del cuadro, aunque esa afirmación deberá ser evaluada mediante pericias médicas y no puede establecerse como una conclusión sobre las causas de la muerte sin respaldo técnico.
La familia denunció presuntas irregularidades en el manejo del auto
Otro de los aspectos que genera preocupación para los familiares está relacionado con el Chevrolet 400 involucrado en el accidente. El hermano de Morena afirmó que el vehículo habría sido retirado del predio y trasladado a un taller antes de que se realizaran determinadas pericias que la familia considera necesarias.
Según su relato, posteriormente el auto habría sido desarmado y se habrían retirado componentes como el motor y la caja.
La Fiscalía de Tránsito continúa investigando las circunstancias en las que ocurrió el accidente. Hasta el momento, según la información aportada, no hay personas imputadas.
Uno de los elementos incorporados al expediente es el resultado del examen toxicológico realizado al conductor del Chevrolet 400, que dio negativo.
La fiscal Giselle Lana lleva adelante las actuaciones y deberá analizar las distintas pruebas disponibles para determinar cómo se produjo el accidente y si existen responsabilidades penales.
