Octubre récord de lluvias en Mendoza: cuándo llegará el pico de intensidad del Súper Niño

Octubre récord de lluvias en Mendoza: cuándo llegará el pico de intensidad del Súper Niño

Pronóstico del tiempo

Mendoza atravesó uno de los octubres más lluviosos de las últimas décadas, con registros históricos en distintas estaciones meteorológicas. Mientras El Niño comienza a influir en las condiciones climáticas de la región, las proyecciones ubican su máxima intensidad entre diciembre de 2026 y enero de 2027.

El Súper Niño ya comienza a dejar señales en el clima de Argentina y Mendoza registró durante octubre de 2026 una cantidad extraordinaria de precipitaciones. En el Gran Mendoza, la estación meteorológica del aeropuerto El Plumerillo acumuló 78 milímetros de lluvia, el valor más alto para ese mes desde 1956. En otras estaciones de la provincia también se superaron marcas históricas.

El fenómeno climático, asociado al calentamiento anormal de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial, podría alcanzar su máxima intensidad entre diciembre de 2026 y enero de 2027. Este escenario mantiene la atención de los especialistas por la posibilidad de que favorezca períodos con lluvias abundantes y tormentas en distintas regiones del país.

Sin embargo, los expertos advierten que no se puede anticipar que todos los meses tendrán precipitaciones excepcionales. La distribución de las lluvias dependerá de la evolución de las condiciones atmosféricas y de cada región.

Octubre de 2026: los registros históricos de lluvia en Mendoza

Los datos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) muestran que octubre fue particularmente lluvioso en distintos puntos de la provincia.

En la estación del aeropuerto El Plumerillo se registraron 78 milímetros, por encima de los 65 milímetros acumulados en octubre de 2001, que hasta ahora representaban uno de los valores más destacados de la serie histórica iniciada en 1956.

En el Sur provincial también hubo acumulados importantes: San Rafael registró 209 milímetros y Malargüe alcanzó los 236 milímetros durante octubre.

La cantidad de jornadas con precipitaciones y nubosidad también fue significativa:

  • Mendoza Aeropuerto: 18 días con lluvia y 25 días nublados.
  • San Rafael: 18 días con lluvia y 23 días nublados.
  • Malargüe: 17 días con lluvia y 25 días nublados.

Los registros de la red del Instituto Nacional del Agua (INA) también reflejaron la magnitud de las precipitaciones. Según explicó su gerente general, Santiago Ruiz Freites, algunas estaciones superaron sus máximos históricos para octubre.

Uno de los casos más destacados fue el de la estación ubicada en El Peral, en la zona del piedemonte, donde se acumularon 169 milímetros. El máximo anterior para ese punto había sido de 122 milímetros, registrado en 2001. En octubre de 2025, en cambio, allí apenas se habían medido 3 milímetros.

En otras estaciones también se observaron valores importantes: en una ubicada en el Valle de Uco se registraron 176 milímetros, mientras que en la zona de la Sexta Sección se acumularon 62 milímetros y en Coquimbito, 60 milímetros.

Ruiz Freites explicó que las lluvias en Mendoza suelen ser convectivas, por lo que los acumulados pueden variar considerablemente incluso entre sectores cercanos. Es decir, puede llover intensamente en un departamento mientras que en otro, a pocos kilómetros, las precipitaciones sean escasas o directamente no se registren.

Cómo influye el Súper Niño en las lluvias de Mendoza

El fenómeno de El Niño modifica los patrones de circulación atmosférica y puede favorecer condiciones más propicias para las precipitaciones en distintas regiones.

Durante una entrevista, Ruiz Freites señaló que el fenómeno ya está incidiendo en las condiciones climáticas y que, de acuerdo con las perspectivas para lo que resta del año, Mendoza y la región de Cuyo podrían registrar lluvias por encima de los promedios normales.

De todos modos, el especialista aclaró que El Niño no siempre produce más precipitaciones en todos los lugares. Su influencia puede traducirse en mayores o menores lluvias, según las características de cada región y la evolución de la atmósfera.

Cuándo llegará el pico de intensidad del Súper Niño

Las proyecciones climáticas ubican la fase de mayor intensidad del Súper Niño entre diciembre de 2026 y enero de 2027. El período coincidiría con el comienzo del verano en el hemisferio sur y con una etapa de importantes precipitaciones en buena parte del centro y norte argentino.

Los pronósticos anticipan que el fenómeno podría favorecer un mayor aporte de humedad a la atmósfera, lo que incrementaría las condiciones para la formación de nubes, lluvias y tormentas.

Además, las últimas estimaciones contemplan la posibilidad de que el pico de intensidad se extienda hasta enero de 2027, más allá de las previsiones iniciales que lo ubicaban hacia fines de 2026. Sus efectos tampoco desaparecerían inmediatamente después de alcanzar ese máximo.

El noreste argentino aparece entre las regiones con mayor probabilidad de registrar precipitaciones abundantes, con posibles crecidas de ríos e inundaciones. Sin embargo, la evolución del fenómeno y la circulación atmosférica serán determinantes para establecer cómo se distribuirán las lluvias.

¿El Súper Niño puede provocar más inundaciones y aluviones en Mendoza?

Las lluvias intensas también plantean desafíos para Mendoza por sus características geográficas y el riesgo aluvional, especialmente en las zonas del piedemonte.

Ruiz Freites explicó que el INA cuenta con una red de 25 estaciones de medición pluviométrica, que permite monitorear las precipitaciones en tiempo real, principalmente en el área metropolitana, el piedemonte y sectores de riesgo aluvional.

El organismo trabaja junto con distintas áreas del Gobierno provincial en el sistema de alerta temprana. La información de las estaciones del INA y de Contingencias Climáticas permite seguir la evolución de las lluvias y aportar datos para la toma de decisiones.

Según explicó el funcionario, las alertas podrán llegar a los teléfonos celulares a través de la aplicación Mendoza por Mí, de acuerdo con la ubicación de cada usuario.

El especialista también advirtió que una sucesión de lluvias puede aumentar el escurrimiento superficial. Cuando el suelo ya está húmedo, pierde capacidad de absorber nuevas precipitaciones y una mayor cantidad de agua puede desplazarse hacia zonas bajas.

Seguinos en